Operación Columbus
“Dous a cerou” retumba en el endeble y arcaico estadio de Columbus, un inmueble alejado de la modernidad acostumbrada por aquel lado de la frontera. Sin embargo, algo tiene ese lugar que al equipo local lo cobija y lo motiva. Porque México ha jugado ahí con nevada, con tornado, hasta con sol brillante y templada atmósfera, pero de plano no cambia la historia. El resultado sigue siendo el mismo y desde hace un par de choques eliminatorios el grito profundo con acento de springbreaker en Cancún, baja contundente para taladrar los oídos de propios y extraños.
En 2001, 2005, 2009 y 2013 el marcador no se modifica, y este viernes el cuadro de Osorio irá contra la historia.
Los juegos moleros y eliminatorios recientes en lugar de generar certidumbre han dejado una estela de duda que para muchos coloca en la cornisa al entrenador colombiano; personaje que ha buscado escuetos experimentos y exageradas rotaciones que sin tiempo para entrenar no funcionan. Sin embargo, ante las circunstancias se fue a la fácil y terminó llamando a la mayoría de los que fueron humillados por Chile y aprovechó también para no olvidar a ningún mediático, por aquello de abrir el paraguas antes de que caiga la tormenta. No vaya ser.
Quizá porque México no tiene mejores jugadores que los que están en Europa o quizá porque nadie tiene el valor de entregar confianza absoluta a otros, es cierto, arriesgando pero buscando y afrontando una verdadera competencia interna que obligue y exija a las ‘estrellas’, que dicho sea de paso, muchos resultados dignos no han sacado a lo largo de estos años.
En el papel el equipo azteca luce mejor que el estadounidense; no obstante, hoy en la cancha ninguno es gran cosa.
Como suele pasar en ese campo el partido apunta para ser físico y deslucido, donde la pelota parada será clave. Para como andan ambos se antoja un empate. Tres días completos para entrenar tendrá Osorio, en donde deberá encontrar la forma y el fondo de un cuadro sobrevalorado. Es cierto que Panamá puede ser en este momento mucho más complejo que Estados Unidos, pero el inicio es en Columbus, por lo tanto, la historia y el clásico obligan.