‘Pacto de futbolistas’
·Es tiempo de los futbolistas. Lo saben Márquez, ‘El Chaco’, Salcido y Oribe. Llegó el tiempo de dar el paso. ·Se asoma otra ‘hora de la verdad’ en el futbol mexicano: una ‘asociación’, representación jurídica del jugador de futbol.
·Con derechos y obligaciones; contra los abusos y las traiciones, el poder y la prepotencia. Esta vez no hay marcha hacia atrás.
Los tiempos dicen que es tiempo, pero los ‘tiempos’ del futbol mexicano parecen siempre distorsionados con respecto a la realidad y a la exigencia en las que vive el país mismo. Sea como sea, lo van a intentar... nuevamente. Por un ‘Pacto de futbolistas, no de caballeros’.
La hora de la verdad —o una de las muchas ‘horas de la verdad’— que ha tenido el futbol mexicano parece haber llegado otra vez. Los futbolistas saldrán a un campo donde siempre han sido vulnerables, expuestos —yo agregaría ‘ultrajados’— . Los tiempos indican que ha llegado el momento de crear una verdadera, independiente y si no poderosa, al menos, respetada, agrupación de jugadores de futbol.
Dejemos de lado el término ‘sindicato’ que por tantas épocas atemorizó a los dirigentes y dejemos de lado los intereses o las conveniencias particulares. Al final del día, los futbolistas unidos, juntos en pensamiento —y si usted quiere ‘alma’ para agregarle un toque histriónico al asunto— no sólo podrán defender sus derechos y obligaciones, también, de paso, ayudarán a que este futbol sea mejor en muchos sentidos.
No podemos seguir pensando que el futbolista es un ser privilegiado porque hace lo que le gusta y porque gana bien —no todos— por hacer su trabajo. El futbolista merece todas las ventajas y también los mismos compromisos de un trabajador como usted o como yo. Que juntos exijan las condiciones apropiadas para desarrollar su trabajo no debe ser visto ya como un tabú. Es un derecho, les guste o no a los dirigentes, a los dueños del clubes o a lo que mandan en este sui géneris futbol mexicano.
Rafael Márquez es ‘el padre’ de este nuevo movimiento. Entiendo que hoy aparezca lejos de la escena por los problemas que afronta y que espero —de todo corazón— que salga limpio y revalorado como lo que ha sido: uno de los mejores futbolistas de la historia. Junto a él, habrá que reconocer a tres personajes que han dado un paso hacia el frente en el tema. Tres líderes del campo, tres imágenes de la tribuna: Christian ‘El Chaco’ Giménez (Cruz Azul), Carlos Salcido (Chivas) y Oribe Peralta (América). Ellos, más un gremio unido, representan el último de los movimientos que intenta darle certidumbre y derecho al futbolista en México.
La agenda de la naciente ‘Asociación’ es amplia y desafiante. Tiene que ver con temas tan vagos e igualmente hirientes para con el futbol y la historia de nuestro país: el famoso ‘Pacto de Caballeros’, el ‘Draft’ , los derechos del jugador de jugar donde él quiera o no quiera, una pensión, los seguros en caso de lesión y accidentes, temas que en materia laboral serían comunes y corrientes, pero que en materia futbolística se han anquilosado y se han mantenido al margen por la imposición de los dirigentes y también —hay que decirlo— por la poca unión y fortaleza de los propios futbolistas.
Márquez, ‘El Chaco’, Salcido y Oribe están más allá del bien que del mal. Son tipos pensantes, líderes en sus equipos, imagen del futbol mexicano y ejemplos de niños y de jóvenes. Ellos tienen —más casi 500 futbolistas— que dar un paso que nadie puede o parece poder detener en este momento.
La semana pasada, apenas, se asomó en el futbol mexicano la posibilidad de abrir un tema como el de los derechos de transmisión de televisión de la Selección Mexicana. El proceso se empantanó y terminó agobiado por los malos manejos y los rincones oscuros que aún tiene nuestro futbol. Ahora existe otra oportunidad en otro tema que se ha quedado congelado a lo largo de la historia, con muchos esfuerzos significativos —recuerdo y doy homenaje a Carlos Albert y a otros luchadores a los que en su momento les ‘cortaron’ las piernas y la inspiración—. Hoy, es el tiempo. Los futbolistas necesitan salir a jugar su propio partido, con sus obligaciones y sus derechos, porque, al final del día, no hay que olvidar que ellos sigue siendo la parte más importante de este negocio, entretenimiento,
competencia o espectáculo llamado futbol. Es y siempre ha sido tiempo de los futbolistas.