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Paso Exprés... hacia la muerte

Paso Exprés... hacia la muerte

A principios de la semana que hoy concluye, Enrique Peña Nieto, acompañado de los gobernadores de Morelos y del Estado de México, lo mismo que de múltiples funcionarios de su gabinete, encabezados por Gerardo Ruiz Esparza, inauguró el denominado “Paso Exprés” que amplía de 4 a 10 carriles un trayecto que inicia justo llegando a Cuernavaca, y termina 14 kilómetros después, en la salida o entronque hacia la carretera a Acapulco. Una obra que, presupuestada en $1,045 millones de pesos, acabó costando más de $2,213 millones de pesos, y que, debiendo ser entregada en junio del 2016, lo fue hasta abril del 2017 a cargo de una empresa española de nombre Aldesa.  

Gerardo Ruiz Esparza destacó, con gran algarabía, los enormes beneficios que esta obra traerá a quienes a partir de ahora circulen por ese tramo carretero. Lo que Ruiz Esparza omitió señalar fue que, durante su construcción, se abrieron más de 32 carpetas de investigación ante la Fiscalía de Hechos de Tránsito del estado de Morelos por múltiples accidentes ocurridos en dicho tramo exprés, producto de las irresponsables condiciones en que éste fue construido, en el cual, además, cuando menos 50 personas perdieron la vida, entre ellas Pato, Héctor y Minerva, a quienes un tráiler de doble semirremolque los arrolló estando completamente detenidos, como consecuencia de la inexistente señalización prevaleciente en todo el tramo carretero, arrebatándoles la vida en un segundo, dejando a las familias involucradas en un estado de permanente luto y con un dolor y una tristeza que el tiempo no logra atenuar.

El Paso Exprés… hacia la muerte, costó, aproximadamente, 4 vidas por kilómetro construido a lo largo de los pasados dos años. Un récord mortuorio del que ni la SCT ni Aldesa ni Ruiz Esparza se podrán librar nunca y del que nosotros, al igual que las demás familias afectadas, no olvidaremos jamás ni menos aún a los responsables. Ningún beneficio carretero justifica la pérdida de vidas humanas, muchas de ellas consecuencia del incumplimiento total a los requisitos de construcción y señalización contenidos en las Normas Oficiales vigentes.

Esta obra carretera se conecta de forma inevitable con la inexplicable negativa, tanto de Ruiz Esparza como de otros funcionarios de la misma Secretaria de Comunicaciones y Transportes, así como de Diputados y Senadores, a prohibir la circulación de los denominados dobles semirremolques, no obstante las apabullantes e irrefutables evidencias técnicas y fácticas que demuestran el peligro que representan para quienes somos usuarios de la deteriorada e insegura red carretera nacional.

La permanente negativa a prohibir su circulación sólo se explica a la luz de los habituales pactos que el grupúsculo en el poder traba cotidianamente para mantener toda clase de prebendas y que los lleva al absurdo de iniciar el Sistema Nacional Anticorrupción sin el Fiscal que lo encabece, o a la ratificación de la candidata a Vicepresidente Ejecutiva del INEGI, sin satisfacer los requisitos para legales para el puesto, o la cargada del gobierno federal a la campaña del PRI en el Edomex, sin que el INE emita pronunciamiento alguno al respecto. Nada de que sorprendernos, en este país en donde la crisis sólo está en nuestras mentes.