Poder femenino
El fin de semana pasado se ratificó el poder femenino en el mundo del atletismo. Por un lado, Harriette Thompson, corredora de 94 años, se convirtió en la mujer de más edad en completar un medio maratón, tras su participación en el Rock’n’Roll San Diego Half Marathon.
Harriette es una mujer extraordinaria que empezó a correr a los 76 años. Imagínese usted eso. La muestra de que nunca es demasiado tarde para empezar a hacer algo nuevo.
La corredora de 94 años participó ininterrumpidamente en el maratón de San Diego del año 1999 al 2015, faltando solamente en la edición del 2013, ya que se encontraba en tratamiento para superar el cáncer de piel.
En el año 2015, con 92 años, se hizo acreedora del récord de la mujer más longeva en correr un maratón. En el 2016 no pudo correr en esta competencia debido a que tuvo una recaída en su enfermedad. Pero el fin de semana pasado regresó a las calles de San Diego, esta vez en la competencia de 21K.
Desde que participó en su primer maratón, Harriette ha corrido con la iniciativa de ayudar a la Asociación de Leucemia y Linfoma, y con su campaña ha logrado recabar más de cien mil dólares de fondos para esta causa.
Actualmente sigue luchando por superar el cáncer, pero dice que “fuera de eso”, su salud está bien. Su filosofía es admirable, en múltiples declaraciones ha asegurado que mientras siga viva seguirá corriendo, porque la idea de no poder, no es una opción. Ahí tiene usted, un poco de inspiración.
Otra historia femenina que vale la pena destacar hoy es la confirmación de los múltiples récords mundiales que obtuvo este fin de semana la keniana Joyciline Jepkosgei.
La Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF, por sus siglas en inglés) ratificó la hazaña de Jepkosgei de romper cuatro récords mundiales en una carrera, ya que con los tiempos que logró el pasado 1 de abril, en el Medio Maratón de Praga, logró la marca en 10k, 15k, 20k y 21k.
Al término de la competencia se sabía que la corredora había conseguido un nuevo récord mundial en 21k. Sin embargo, es novedad que lo logró en todas estas distancias.
La historia de la keniana es asombrosa. Pasó de debutante en el atletismo internacional a dueña de marcas mundiales en sólo 10 meses. Tiene 23 años y hasta hace unos meses era una corredora desconocida en su país.
A principios del año pasado, las aptitudes de Joyciline llamaron la atención de los buscadores de talento de Ikaika Sports y fue invitada a formar parte del equipo de atletas profesionales de la asociación checa RunCzech Racing y del programa de desarrollo de atletas de maratón de Adidas.
La corredora asegura que ni siquiera sabía cómo correr y que el entrenamiento y el trabajo en equipo la hicieron llegar hasta donde está ahora.
Su primera experiencia internacional fue en aquel 2016, durante el Mattoni Karlovy Vary Half Marathon, donde superó las expectativas con su margen de victoria de 1.48 segundos, estableciendo un récord del evento con un mejor personal de 1h 09m 07seg.
Era su primer viaje a Europa y en sus declaraciones, después de la carrera, comentó que la gente de la República Checa era muy amable con ella, así que necesitaba correr bien.
El pasado abril, en su regreso a este país, se convirtió en la primera mujer en la historia en romper la barrera de los 65 minutos en los veintiún kilómetros.
El dato curioso: su entrenador Nicholas Koech le dijo que podría correr un sub-65, pero ella dice que no le creyó y que aún sigue sorprendida. Increíble lo que el cuerpo humano puede lograr, sin importar que la mente lo crea o no.