¿A qué sabe la Copa?
• Miguel Herrera dice que no sirve, pero al día siguiente, rectifica: “Como equipo grande debemos ganar todo”.
• Los entrenadores juegan un partido ‘cínico’: cuando pierden, no sirve. Cuando ganan, es un torneo interesante…
• La realidad es que los clubes -‘grandes’ o ‘pequeños’- están para darle felicidad a sus aficionados. La Copa puede ayudar.
El martes al mediodía: “La Copa no sirve para nada”. El miércoles por la noche: “Le hemos tomado ‘sabor’ a la Copa”.
Miguel Herrera, más Miguel Herrera que nunca, pero no es una conducta privativa del entrenador del América. Tal parece que hemos caído en un extraño y al mismo tiempo cínico juego donde cuando te conviene la Copa MX es importante y cuando no la desechas.
Entendemos perfectamente bien el valor del segundo torneo en importancia dentro de la competencia que plantea el futbol mexicano y podríamos aceptar también la distinta esponsabilidad que tiene cada club en cuanto a sus necesidades y resultados. Pero la Copa es una Copa a final de cuentas.
¿Para qué sirve la Copa MX? ¿Qué compromiso tienen los clubes con respecto a ella? He aquí el dilema. No creo que haya ninguna clase de polémica con respecto a los llamados ‘equipos chicos’, sin ofender a nadie, es un evento que reviste una gran importancia porque ellos siempre estarán más lejos de ganar la Liga que de tener la posibilidad de levantar la Copa.
La verdadera controversia aparece en los a veces mal llamados ‘equipos grandes’. ¿Cuál es su responsabilidad para con esta clase de torneos?
Yo, la tengo muy clara, cosa que no parece coincidir un entrenador como Miguel Herrera que no puede ni debe, en la antesala de jugar la ronda de los Cuartos de Final de la Copa, decir que el torneo no tiene validez.
Entiendo bien que la Copa muchas veces parece ser un estorbo para equipos de esa dimensión, pero también entendería que los clubes como el América deben jugar a tope todos y cada uno de los torneos que tienen enfrente. Ganar trofeos es una necesidad imperiosa de esa clase de equipos. No se mide el tamaño de la Copa. Se gana, se recoge, se festeja y punto.
La Copa tiene ahora otro dilema. Saber cuándo se jugará la Final. Las Semifinales (Monterrey-América y Pachuca o Tijuana ante Atlante) han sido colocadas para el 15 de noviembre, justo en una Fecha FIFA, lo cual podría afectar las nóminas de los planteles implicados. Y luego, ¿cuándo se juega la Final? Justo a la siguiente semana debe iniciar la Liguilla.
Lo más seguro es que la FMF decida aplazar el inicio de la Liguilla por una semana -siempre y cuando Pachuca no se clasifique-. No olviden que los Tuzos deben jugar el Mundial de Clubes, con lo cual todo se revuelve aún más.
La Copa MX es importante. Tener un torneo copero es parte esencial de cualquier Liga del mundo. Los futbolistas, los entrenadores, los aficionados deben darle el valor adecuado, porque al final del día, los clubes se miden por sus logros. Darle la satisfacción a sus aficionados de ser campeones es una de sus encomiendas fundamentales.
Para los ‘chicos’ es una Copa siempre apetecible. Para los ‘grandes’ es una necesidad. Y si no me creen, pregúntenle al ‘Piojo’, que de la noche a la mañana le tomó ‘sabor’ a la Copa.