¿Quién es Lucila Mariscal, la famosa comediante mexicana que ahora vive en un asilo?
De llenar escenarios y hacer reír a millones con su entrañable personaje de "Lencha", la actriz y comediante Lucila Mariscal ahora enfrenta una nueva etapa de su vida. La actriz de 81 años se mudó recientemente a la Casa del Actor, un asilo para artistas retirados en la Ciudad de México, donde, asegura, encontró tranquilidad… y también cariño.
“Aquí me la paso bien, y me la paso bien porque encontré una forma de hacer algo de provecho que le gusta mucho a Dios, que es ver por los ancianitos, los amo”, declaró la estrella en una entrevista con el programa Sale el Sol.
De estrella del humor a nuevo hogar en la Casa del Actor
Nacida el 18 de julio de 1942, Lucila Marina Mariscal Lara forjó una carrera sólida en la televisión, el cine y el teatro. Saltó a la fama en los años 70 y 80 con su participación en El show de Enrique el Polivoz, donde dio vida a Lencha, personaje que la catapultó al estrellato. Más adelante brilló en La carabina de Ambrosio y en películas como Abierto día y noche (1981), Ese loco, loco hospital (1986) y El día de las sirvientas (1989).
Pero los reflectores se apagaron con los años, el trabajo escaseó y el cansancio se acumuló.
“Llegó un momento en que sí me cansé, que dije: ‘¡Qué barbaridad! Tengo muchos gastos, estoy muy cansada, se me ha alejado mucho el trabajo’”, compartió Lucila.
Sin pareja, con recuerdos… y un solo nieto
Lucila reveló que tuvo que vender y donar todas sus pertenencias para poder mudarse al asilo.
“Unas las doné y otras las vendí. Todos mis trastes y todo eso, también. ¿Para qué los necesito? Aquí tengo todo”.
En la Casa del Actor encontró no solo techo, sino compañía y respeto: “El personal me trata con mucho cariño”, aseguró. Incluso recibe terapia psicológica y ha hecho nuevas amistades, sobre todo con las cuidadoras más jóvenes.
Sobre su familia, el conductor Gustavo Adolfo Infante señaló que Lucila “no tiene pareja, no tiene quién la cuide, solo tiene un nieto con el que se llevaba mal, pero ahora ya se lleva mejor con él”.
Lucila sufrió la pérdida de su hijo en 2009, cuando Alexis Hernández Mariscal, quien era subdirector de la Policía de Linares, Nuevo León, desapareció sin dejar rastro.
Hoy, su único lazo cercano es su nieto Andrei: “Él está bien, saliendo de su cáncer y ha cambiado mucho. Me habla por teléfono, viene, el otro día me llevó a su casa a ver mi gatita porque se la dejé a él, y eso me dio un poco de tranquilidad”.
¿Se retiró por completo?
A pesar de su situación actual, Lucila Mariscal no pierde la esperanza de regresar a los escenarios.
“Creo que sí (quiere seguir trabajando), porque es como una vitamina. Pidan por mí, por mi salud, por mi bienestar y por que me den trabajo”.