Rasguño al crédito
Se terminó el rango de error para Chivas, o gana los seis partidos que le quedan o habrá cerrado un fracaso importante, luego de llegar con la estirpe de candidato natural tras su doblete.
Evidentemente a esta altura, la probabilidad de hilvanar semejante cantidad de triunfos suena a proeza para el Rebaño; sin embargo, el crédito de Almeyda es tan grande que por esta ocasión sólo podría verse como una racha negativa muy desagradable la que vive su equipo, mas no terminal.
Y es que se nota que Vergara ha calmado su nervioso pulso a la hora de liquidar entrenadores. Cierto es que anteriormente por menos de lo vivido hoy, el mandamás tapatío había terminado procesos, pero ahora es diferente por lo que el actual jerarca del vestidor le ha ofrecido a la vasta vitrina del club.
Eso sí, la perpetuidad imaginaria del argentino en el espectro de Chivas parece diluirse, ya que si hasta hace poco se pensó que la fecha de prescripción la manejaba el propio DT, ahora este palpable desliz, de ni siquiera aspirar a las finales del futbol mexicano, le empieza a dejar un ligero rasgo de caducidad a su trabajo futuro en caso de hacer más frecuente este dramático performance.
El próximo semestre será vital para regresar al Guadalajara al mismo lugar que todos los protagonistas del club lo colocaron, porque viene el Mundial y muchos elementos de esta escuadra son candidatos a rasguñar un sitio entre los 23 convocados por Osorio, dicho tópico en automático deberá potenciar de nueva cuenta el nivel competitivo de un plantel totalmente alejado hoy de su realidad futbolística y anímica. Será ese punto donde Almeyda y compañía deberán trabajar mucho para encontrar en la motivación de una Copa del Mundo el nivel deportivo que este conjunto de futbolistas en este Apertura dejaron de lado, decepcionando a casi medio país.