Recóndito
Se jugó la Copa MX y la institución azul dejó pasar otra gran posibilidad de recomponer el torcido camino en el cual llevan atascados varios años.
Estoy cierto que en cualquier tópico de la vida los cambios se hacen graduales, la pelota no está exenta de esta situación, las tendencias se van modificando de a poco, las problemáticas se resuelven paso a paso, las cosas no se acomodan con una resolución, se hace mediante la suma de correctas decisiones y eso conlleva años.
Cruz Azul ha hecho lo contrario, intenta solventar largos pasajes sombríos mediante acciones individuales, mi percepción, que no es verdad absoluta, es que se la pasan atendiendo los flecos en lugar de atacar la esencia, el corazón.
Se enredan en nimiedades y olvidan lo medular, y es por ello que navegan en la inopia. Intentaré explicar mejor lo arriba escrito. Durante este semestre, al inicio me parece, surgió un pequeño movimiento mediático en donde se te cuestionó, Paco Jémez, no recuerdo el motivo, pero la respuesta de todos los integrantes del club fue unirse a tu alrededor, hicieron un monolítico bloque, el cual les funcionó como parapeto y como base para montar una pequeña revuelta, la cual tuvo cierto eco y hasta lucieron erguidos.
Pero pasó el tiempo y el envión se diluyó, el blindaje se desmoronó y volvieron a las volátiles andadas. El otro episodio similar también lo protagonizaste tú, Paco Jémez, fueron tus declaraciones después del partido frente a América en la Liga, sobre el tamaño de organización que es Cruz Azul, levantaste ámpula y se gastó tinta, energía y cualquier cantidad de espacios mediáticos le dieron cabida a tu exposición.
Para mí, tus declaraciones funcionaron sólo para eso, para rellenar los cientos de espacios deportivos en distintos medios de comunicación, para nada más, retórica barata, debate barato. Con esto me refiero a que las discusiones azules descansan en los bordes, no en la médula.
No sé el tamaño del club, no me voy a referir a ello, porque no se han establecido los parámetros o métricas para definir quiénes son clubes grandes y quiénes no entran a tan connotado círculo.
Pero hablando de Cruz Azul, mi opinión es que no trascienden, hace mucho se fueron a ese gris rincón de ser una entidad común y corriente, y aquí sí, su gran historia les demanda lo contrario.
Regresando al duelo de Copa contra el América, si bien fueron astutos al modificar la estrategia, fueron más cautos, menos audaces, y durante una parte importante del duelo les funcionó.
Sus miserias se vieron expuestas cuando tuvieron que montar una insurrección y no agonizar de nada. Tu expulsión, Christian Giménez, para mí lo fue y podremos discutir, pero tu entrada le abrió la puerta al árbitro Ortiz para echarte y fue piedra angular en el declive azul.
Pero fue exasperante que después del gol recibido por tu mala marca, Gerardo Flores, la inhabilidad para montar una rebelión fue patente, decidieron acompañar el juego, nunca pudieron hacerse del mismo y sacudirse la modorra; pareció que una derrota digna los satisfizo.
Ganar y perder es parte del futbol y de la vida, coquetear con ambas aristas es natural, nadie gana siempre, y nadie pierde siempre, la bronca es el cómo se consiguen las victorias y las derrotas, ambas seductoras farsantes.
Y fue aquí en donde creo que el Cruz Azul falló, insisto, perder un partido con el América es normal, está dentro del presupuesto, perderlo abandonando el juego antes que culmine, eso es lo inconcebible.
Esta temporada actuaron de manera distinta a como se venían desempeñando, contrataron bien, dichos refuerzos llegaron con tiempo de antelación y no sobre la Jornada 3 como acostumbran, contaban con seis meses de adaptación a las ideas y conceptos de su nuevo entrenador, todo pintaba de manera grácil hasta que empezó a rodar la pelota, y se volvieron a mimetizar con los grotescos fantasmas del pasado que los tienen encadenados a una mazmorra de la cual han hecho ya su hogar.
Que Cruz Azul no pinte en el campeonato es una verdadera monserga para todo el futbol mexicano, se necesitan los mejores expositores para que la gala sea de correcta envergadura, y Cruz Azul lleva tiempo faltándole a su prosapia, linaje y clase, y lo más doloroso para propios y extraños es que en el horizonte no se percibe un tajante viraje a su actual padecimiento.