Remontada en Jeddah: Arabia Saudita derrota a Indonesia y roza el pase al Mundial
El ambiente en el King Abdullah Sports City estaba cargado de expectativa antes de que el balón se pusiera en movimiento. Para Indonesia, la tarde representaba una oportunidad de redención; para Arabia Saudita, una prueba de fuerza. Pero los Halcones Verdes no concedieron tregua: con carácter, precisión y dos lanzamientos desde los doce pasos, remontaron y silenciaron a los Garuda. El resultado final, un 3-2 ajustado, condena a Indonesia al último lugar del Grupo B y coloca a Arabia Saudita firmemente en las puertas del Mundial 2026.
Desde el mismo inicio, Indonesia, dirigida por el exdelantero de Holanda y del Barcelona, Patrick Kluivert, dio señales de que quería poner su sello. Al minuto 11, el defensor saudí Hassan Al Tambakti cometió una mano en el área, y Kevin Diks transformó el penal para el 1-0. Fue un golpe de autoridad visitante que celebraron con euforia. Pero ese júbilo fue efímero: seis minutos después, Saleh Abu Alshamat niveló para los locales con una definición precisa que devolvió la tensión al partido.
Poco a poco Arabia Saudita fue recuperando dominio territorial y mental. Antes del descanso, un segundo penal que Feras Albrikan convirtió le dio la ventaja. En la segunda mitad, Albrikan volvió a marcar para estirar la ventaja. Indonesia intentó reaccionar con un nuevo penal de Diks al minuto 87, pero ya era demasiado tarde: el 3-2 selló no solo su derrota, sino su hundimiento en la tabla. Mientras tanto, los saudíes respiraron hondo al ver que su objetivo de liderar el grupo y acercarse al Mundial sigue más vivo que nunca.
El crescendo saudí: de la reacción al control
Con el 1-1, Arabia Saudita ajustó sus líneas. El penal convertido por Albrikan en el minuto 36 le dio marcha atrás al empate y marcó otro punto de inflexión. En el complemento, Albrikan volvió a aparecer con un gol al 62’, sembrando la sentencia del encuentro. En todos esos momentos, los Halcones Verdes mostraron dominio en el mediocampo, claridad para asociarse y no dejar que Indonesia respirara.
Indonesia tuvo su momento final con el segundo penal, convertido por Diks, pero el desgaste ya era evidente. La remontada había sido obra del equipo local: orden defensivo, decisiones certeras en ataque y confianza para sostener ventajas mínimas frente a la presión.
La losa del último lugar y las luces para Arabia Saudita
Con esta derrota, Indonesia queda al fondo del Grupo B con cero puntos, eliminada prácticamente de toda opción de avanzar a la siguiente fase. Por su parte, Arabia Saudita suma tres puntos vitales que lo ubican como líder provisional del grupo y le dan un margen importante para aspirar al boleto directo al Mundial 2026.
El reglamento es claro: el ganador del Grupo B clasificará directamente al Mundial, mientras el segundo pasa a la quinta ronda para disputar una plaza restante. Con su rendimiento, los saudíes ponen las cartas sobre la mesa: ahora deberán mantener el nivel en los próximos partidos, especialmente frente a Irak, y depender lo menos posible de otros resultados.