Se vive un gran ambiente previo al choque entre Pacquiao y Márquez
SALVADOR RODRÍGUEZ
Con banderas de México y playeras con su imagen, bigotes grandes, gritos por todos lados y el orgullo echado por delante, la fanaticada azteca se volcó a Las Vegas para apoyar a Juan Manuel Márquez en su pleito ante Manny Pacquiao en la Arena Garden.
Un gran ambiente se vivió previo al combate entre los protagonistas de esta gran trilogía y que convocó a gente de todo el mundo. Los gritos de Manny Manny, por un lado y los de Márquez, Márquez, por el otro, fueron subiendo de tono sin duda al combate más esperado del año.
Cánticos como "Y donde están, los filipinos que nos iban a ganar”, "Yo si le voy le voy a Márquez” y "El que no brinque es filipino”, calentaron la atmósfera que ya para las siete de la noche, hora local, era ya un hervidero y eso que aún faltaba casi hora y media para el combate estelar de la velada.
"A ver si no me regaña mi vieja que me vine sin pedirle permiso”, decía un mexicano que posaba orgulloso con su bandera, mientras que otros, con una máscara con unos bigotes crecidos que causó mucha expectación, preguntaba primero a todos los que se querían tomar una foto con él a quien le iban, si decían que a Márquez, entonces les daba la foto, si le iban a Manny, se negaba.
Sin duda alguna fue un ambiente electrizante, en el sportsbook del MGM Grand la gente se arremolinaba para apostar, la mayoría apostaba a Márquez, que era la apuesta que más convenía, al pagar 600 dólares por cada 100 apostados, mientras que Manny pagaba 100 por cada 1000 apostados.
Lo que también muchos apostaban era que la pelea no iba a pasar de 10 asaltos, lo que representaba una ganancia de 100 dólares por cada 165 apostados, lo que en su mayoría pensaban que sería el resultado en el pleito entre Márquez y Pacquiao.
Al final, sólo la expectación por ver a Márquez y Pacquiao en el ring, lo que era garantía total de espectáculo, sobre todo después de los 24 rounds que nos habían ofrecido en 2004 y 2008.