Ser mamá en México sin seguro es costoso
En México, la maternidad es muy cara... y tiene un mayor costo para el bolsillo familiar si se carece de seguridad social.
Tener un bebé no es barato, sobre todo si no se cuenta con seguro del IMSS o ISSSTE, donde la atención médica materna está cubierta.
El primer gasto es el de la prueba de embarazo. Una casera cuesta entre 37 y 180 pesos; una prueba de laboratorio oscila entre 210 y 332 pesos, mientras que una consulta ginecológica va de entre 350 y hasta mil 500 pesos.
Durante el embarazo, una mujer debe realizarse al menos seis exámenes, entre ultrasonidos, químicas sanguíneas y una prueba de VIH.
En laboratorios privados, las pruebas cuestan 6 mil 800 pesos. Tras el parto, se agregan costos de hospitalización, pañales, fórmula láctea, cuna, carriola, ropa y demás utensilios para el bebé, que dan un total de más de 80 mil pesos.