Sí hubo consecuencias
Sí hubo consecuencias tras el 0-7 contra Chile. No se salvaron todos los que laboran en la Selección Nacional Mexicana. El grupo de seguridad privada que acompañaba en cada partido fue el perjudicado, el señalado como el responsable de que los futbolistas pudieran hacer lo que se les pegara la gana, metiendo a novias, amigas de la novia, familiares y amigos al hotel de concentración en la pasada Copa América Centenario. Pagaron justos por pecadores.
En San Salvador los cuidan otros personajes, pertenecientes a otra organización. Ya no más a quienes conocían todos los detalles del equipo, de directivos y cuerpo técnico. Ahora, a experimentar con esta nueva empresa de seguridad.
La palabra más utilizada por Juan Carlos Osorio en su regreso a una conferencia de prensa fue reacción. Más de 15 veces fue dicha en el miniatura cuarto de4 x 4 metros, al que lo salvadoreños llaman sala de prensa. Condiciones infrahumanas para una sesión de preguntas y respuestas, sin aire acondicionado y pese al reducido espacio se presentaron ahí más de 100 personas. Inverosímil que la nueva Concacaf permita, avale y deje que sigan escenarios indignos para jugar una eliminatoria a un Mundial de futbol y que sigan siendo parte del área.
No se habló de rotaciones, sólo de recobrar la confianza. No se habló del fracaso, sólo de reaccionar y dar satisfacciones. Hoy la Selección Mexicana tiene mucho más que perder que ganar en el vetusto, disfuncional y sucio estadio Cuscatlán. Hoy la reacción de Osorio debe estar en marcha y consumarse, de lo contrario reaccionarán muy negativamente contra su proyecto.