Sí se puede ¡Cómo no!
Hace varias décadas presencié un capítulo en donde el fabuloso mundo del pancracio, así como el boxeo profesional, fueron protagonistas, lo cual me impactó, al ver a familias de los internos penitenciarios convivir con luchadores y boxeadores, los cuales fueron a llevarles un paréntesis emotivo.
No me imaginaba
Fui invitado por el director de la instalación por el rumbo de Iztapalapa al cual no conocía -omito el nombre-.
Cuando me atendieron en la oficina del anfitrión, de inmediato me preguntó si era la primera vez que acudía a un centro penitenciario, pues me observaba impactado, al cual le respondí en tono de broma: ¡No se vayan a olvidar que estoy de visita!
En el diálogo del último día de la penitenciaría, allá por Lecumberri, me invitaron a narrar una función de boxeo y lucha, cuando en ese entonces, la armonía entre los familiares me tenía impactado, pues había observado a una de las estrellas de nuestra lucha libre, así como del boxeo que comían en el patio con sus esposas, así como con sus progenitoras. Confieso que estaba sin habla.
Lo de hoy
Hace unos días en las calles de Luis Moya, en la esquina de la famosa cafetería de la XEW, me abordaron unos jóvenes que habían acudido a una entrevista sobre su especialidad de comunicación; uno de ellos me pidió si le concedía una entrevista debido a que tenía un familiar en un centro penitenciario, pues hace unos años no recuerda quién le preguntó si me conocía, pues él sabía que en alguna ocasión habíamos llevado boxeo y lucha, que cuánto costaba, a lo que le respondí, que yo no era empresario, que en esa ocasión fue debido a la tenacidad de un directivo de nombre Alfonso Del Rosal, el cual estaba convencido que la rehabilitación biopsicosocial es una herramienta real.
Fantaseando hoy
Existen seres de buenas intenciones, los cuales abundan y ojalá organicen un circuito boxístico en los centros de reclusión cercanos a nuestra capital, deseando que sus funciones sean en homenaje a nuestros campeones nacionales y mundiales.
¿Se imaginan un torneo anual con elementos de los centros de reclusión metropolitano -en el entendido que es necesario buscar senderos de desarrollo para nuestro boxeo- cada mes, eliminatorias para combatir en dos finales semestrales?
Ojalá el presidente de la Asociación de Boxeo de la Ciudad de México apoyara la iniciativa, así como el presidente de la Federación Mexicana de Pugilismo.