Tomás Boy
Todo lo que tenga que ver contigo, tiene un cercano vínculo con un torbellino; ésa es tu natura, eres un hombre que, sin pretenderlo, genera controversia. Pero a diferencia de muchos personajes del deporte o de otras disciplinas públicas, tú sabes convivir con la polémica, no le rehúyes, es más, la disfrutas como pocos.
Desde tu magnífica época como futbolista fuiste un ser que absorbía litigios, presiones y exigencias que otros no podían soportar; fuiste una figura de la pelota que gustabas de sentirte amenazado. Si no había presión en el juego, te aburrías incluso, y esta misma manera de entender el deporte, por obvias razones, la transportaste a tu gestión como entrenador.
No solamente eres un ente capaz en la dirección técnica, en la estrategia y en la táctica; eres un tipo sumamente brillante, tanto que incluso en algunas ocasiones juega en tu contra, a las mentes más brillantes de la historia así les suele suceder. Te gusta el debate, ejercicio que en el futbol mexicano no se practica con la frecuencia necesaria, tú amas hablar de futbol, vaya paradoja, aquí se habla poco de ese rubro. Me acuerdo de las comidas familiares de los Boy que me platicaba tu hermano Pablo, en donde las opiniones, gritos y reyertas en torno a un balón eran bravas y constantes, supongo que de ahí proviene tu amor por discutir de futbol.
Posees un maquiavélico sentido del humor, te sabes reír de ti mismo; otra fehaciente muestra de inteligencia, pero también sabes y te gusta provocar con ese buen manejo del humor que tienes. El mote de ‘Jefe’ no es gratuito ni moda, eso eres, tú no entiendes otra cosa más que el liderar, y como buen regente en ocasiones chocas con otros líderes, pero también reconoces y le das el preponderante sitio que merecen a los buenos jugadores.
A ti te seduce la calidad, el virtuoso, el diferente, te identificas con ese tipo de hombres porque en el ayer tú eras uno de ellos. Estás curtido, no te inmutas ante las turbulencias, tanto las que creas tú como las que el entorno crea por ti, es por ello que este amargo momento que hoy vives no te sacude como a otros lo haría.
La dirigencia de Cruz Azul es sumamente responsable por la histórica gris versión de su entidad, esa malaria que llevan arrastrando décadas, pero debo decir que mantenerte en el cargo fue una pensante y sensata decisión. En estos momentos no existe mejor hombre que tú para el volátil puesto de entrenador de este club, que te van a echar si no calificas, con ese plantel sería lo mínimo que podrían hacer. Plantel que es boyante, pero que como siempre les sucede al confeccionarlo, tiene que transcurrir la mitad del campeonato para que puedan estar todos medianamente en sintonía, la tardanza con la que conforman sus plantillas es uno de los factores de su escasa trascendencia.
No puedo obviar tu corresponsabilidad en la desastrosa derrota del pasado sábado contra el América, entiendo tu molestia y sorpresa ante la expulsión de Aldo Leao, pero el declive final tuvo que ver también con otros tantos factores. Normalmente eres fino en las adecuaciones que haces mientras el juego está en marcha, pero tus cambios no fueron los correctos que debieron, la entrada de Omar Mendoza hizo que caminaran muchos metros para atrás, y la salida de Francisco Silva le puso aún más miedo; tu jugador Adrián Aldrete lo confirmó, al que fueron gestando durante la segunda parte.
Pero regreso a la esencia de este texto, tu coraza es gruesa, es difícil penetrarla, no eres de los que se doblega con sencillez, no soy mago ni voy a convertirme en Walter Mercado intentando adivinar el futuro, pero te conozco bien, y de este atolladero vas a salir, eso es lo que sueles hacer en casos terminales, siempre sobrevives abrazado a tu cacumen.
También es verdad que necesitas lograr llegar a las batallas finales con tu ejército más sano, ya sea por peleas internas, lesiones u otros factores, a las instancias decisivas llegas diezmado, hoy arribar así no es opción, el margen de maniobra se te apretó, pero como mencioné cuando jugabas a la pelota, si no te sientes desafiado no sacas tu mejor versión, hoy estás apretado, estás cuestionado, así que no nos sorprenda en lo absoluto observarte brillar y conducir a este buen plantel de futbolistas a sitios de vanguardia, hoy el octavo equipo de la competencia solamente les lleva dos puntos de ventaja faltando todavía un largo trecho por recorrer.
No tengan la menor duda, tendremos Tomás Boy para un largo rato, aunque eso incordie a varios.