Vaqueros de Dallas, envueltos en un caos en la temporada
ULISES HARADA
Ni los más fuertes críticos de los Vaqueros de Dallas esperaban que la temporada 2010 del ‘Equipo de América’ fuera tan caótica y deprimente como ha resultado.
Y es que cada semana los Vaqueros encuentran una nueva manera de decepcionar a sus afi cionados, y parece que la espiral en descenso aún no toca fondo.
Todo parece indicar que el equipo ya no responde a las órdenes del entrenador Wade Phillips y juega sin pasión y a medio gas. Ante Jacksonville, en su juego del domingo pasado, la defensiva lució pasiva ante un ataque de los Jaguares que les pasó por encima con 387 yardas totales y un sorprendente
promedio de 6.7 yardas por jugada, y parece que no le importa al equipo, ya que en el último touchdown de Jacksonville –un acarreo del quarterback David Garrard– la mitad de la defensiva no se molestó en perseguirlo.
Desde 1989, la temporada en que Dallas terminó 1-15, el equipo no se veía tan mal. De hecho,
las primeras cinco derrotas de la temporada fueron por un touchdown o menos, pero la humillación
que sufrieron contra Jacksonville llegó a nuevos niveles, y en este año no han ganado en el
Cowboys Stadium en cuatro juegos en casa.
En general, tienen un récord de 6-6 en el palacio de 1.2 billones de Jerry Jones. Pero la luz al fi nal del túnel aún está lejos, pues el panorama no es para nada alentador para los Vaqueros debido a que su calendario luce bastante complicado.
Los siguientes dos partidos de Dallas son como visitantes, contra Green Bay (5-3), quienes mandan en la División Norte de la NFC, y contra los líderes de su División, la Este de la Nacional, los Gigantes de Nueva York (5-2).
Después tienen dos partidos en el Cowboys Stadium, en contra de los Leones de Detroit (2-5) –el cual luece como ganable– y en día de Acción de Gracias frente a los actuales Campeones de la NFL, los Santos de Nueva Orleans (5-3), que dieron muestras de su poderío al vencer a los Acereros de Pittsburgh.
De ahí visitan a Indianapolis (4-2) y tienen sus últimos dos partidos en casa, duelos divisionales contra Filadelfi a (4-3) y Washington (4-4), antes de terminar la temporada de gira en Arizona (3-4) y su último partido de la temporada contra las Águilas; el sueño de jugar el Super Bowl en casa se ha esfumado por completo.