Caliente.mx - Apuestas deportivas. Recibe de regalo $1,000. Haz clic aquí. ¡Apuesta ahora! Caliente.mx - Apuestas deportivas. Recibe de regalo $1,000. Haz clic aquí. ¡Apuesta ahora!

Y ahora, ¿quién podrá defendernos?

Columna José Luis Caballero Leal 29-01-2017

Caray, no sé cuál sea tu sensación, pero la mía, en este momento, es de profunda frustración, enojo y al mismo tiempo indignación por lo que ha sucedido en días pasados y que ha conducido la histórica relación de cordialidad y fingido respeto entre los gobiernos de Estados Unidos y de México, a una jamás vista antes, de graves desencuentros, de un inexistente y protocolario lenguaje diplomático, del empleo de una red social como lo es Twitter para informar a los gobernados y a las propias contrapartes, los exabruptos y ocurrencias de los mandatarios de ambos países, hoy, en evidente conflicto.

En una declaración que raya en el más absoluto cinismo, Trump exige de los mexicanos respeto y un trato justo hacia los norteamericanos. Aduce que las consecuencias del inequitativo, injusto y desigual tratado de libre comercio, que el año entrante cumpliría tres décadas de existencia, le ha representado a su país, una pérdida de cuando menos 60 mil millones de dólares, producto de la ineficiencia política de sus antecesores, que no tuvieron ni la visión, ni los arrestos (por decirlo elegantemente) para cancelarlo o renegociarlo oportunamente.

Hoy ese tratado está en riesgo de desaparecer también, y nuestros socios canadienses ya dijeron que primero va Canadá, y luego la amistad con México, en justificación al predecible abandono de que seremos sujetos.

El pasado lunes, Trump firmó una orden ejecutiva que cancela la participación de los Estados Unidos en el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP), un acuerdo comercial que uniría a más de 800 millones de personas de la Cuenca del Pacífico en aras de asegurar un libre comercio entre las partes y para el cual se invirtieron 5 años de intensas negociaciones en los más altos niveles de gobierno e iniciativa privada, México entre ellos. Por demás anecdótico mencionar que fueron precisamente los norteamericanos quienes impulsaron la celebración de este instrumento, hoy caído en la más absoluta desgracia, más allá del discurso gubernamental para minimizar los efectos de la salida de nuestro vecino del norte. Sin la participación de USA, este tratado tiene la misma posibilidad de elevarse que un globo desinflado.

Más allá de las absurdas amenazas de Trump de imponer un impuesto compensatorio del 20% a las exportaciones de productos manufacturados en México hacia USA, lo que detonaría un inmediato Panel de Controversias ante la Organización Mundial de Comercio, quizá lo más indignante resulte en estos momentos la poca estatura política mostrada por ambos mandatarios y la inexistencia de cancilleres, en ambos lados de la frontera, capaces de darle debido cauce diplomático al fallido encuentro que ambos mandatarios sostendrían en un par de días más. Indignación por la forma en que Trump sugirió por Twitter la inútil presencia de Peña Nieto en Washington, como por igual, la falta de arrestos de este último para haberle cancelado esa visita 24 horas antes, ante algo que propios y extraños anticiparon que sucedería. Y el ‘güero’ apenas lleva una semana en el cargo…