Ya viene el maratón de la Gran Manzana
El domingo 5 de noviembre se celebrará la 47ª edición del Maratón de Nueva York, que es considerado el maratón más grande y popular del mundo. Se espera que este año la carrera atraiga a 50 mil corredores, ¿se imagina usted eso, ese número de almas recorriendo las calles de la Gran Manzana?
Yo tengo un especial cariño por esta competencia porque fue mi primer maratón y porque lo que sentí, viví y vi ese día no se ha repetido en ninguna otra carrera. El ambiente es inigualable,
al menos en mi opinión, la energía que se respira en el maratón de Nueva York es muy diferente a otros grandes como Berlín, Boston o Chicago.
Siendo uno de los seis grandes maratones del mundo, la experiencia es internacional en toda la extensión de la palabra, corredores de más de 120 países del mundo viajan a la isla para compartir una misma pasión: correr.
El ambiente que se vive las horas antes al arranque es muy interesante, se escuchan todos los idiomas, cánticos, bailes y las banderas de los diferentes países se convierten en capas protectoras del frío. Los corredores de todas nacionalidades tienen la oportunidad de compartir vivencias y tomar un café mientras esperan el disparo de salida. Las historias que se escuchan ahí son para recordarse.
Pero lo más bonito es que este maratón se ha vuelto un fenómeno no sólo para los que lo corren, sino para toda la ciudad. Los hoteles y restaurantes dan una gran bienvenida a articipantes y espectadores, ofreciendo precios especiales y buenísimas cenas para la famosa carga de carbohidratos.
Además, hay algunos eventos abiertos al público en general, como el pabellón del maratón (ubicado en las calles West 67th y Central Park West) donde se ofrecerá un programa de actividades relacionadas a la carrera, como encuentros con corredores de renombre y conferencias. La agenda estará abierta a partir del domingo 29 de octubre y hasta el viernes previo al
maratón. La entrada es gratuita.
Otro evento divertido que forma parte del fin de semana de maratón es la carrera de cinco kilómetros que se llevará a cabo el sábado 4 de noviembre (el registro es en la página nyrr.org/races-and-events). Lo más emocionante de este 5K es que la meta es la misma del maratón, dentro de Central Park. Así que es una forma de tener una probadita de lo que los maratonistas vivirán el domingo. Si usted va de porra, considere inscribirse a esta carrera, que incluso está abierta a hacerse como caminata. Le aseguro que no se arrepentirá.
Y por supuesto, la cena premaratón es otro motivo de celebración. Diversos hoteles ofrecen ofertas especiales en sus restaurantes, como el Hotel Millennium Hilton New York Downtown, que tiene un gran menú de pasta ilimitado por 25 dólares, disponible desde el viernes 3 de noviembre.
Este año tendré la oportunidad de estar del otro lado del maratón, echando porras y contagiándome de la increíble energía de la gente (¡además de participar en la carrera de 5 kilómetros
el sábado!).
Así que si usted anda por ahí, écheme una porra. Y si va a correr los 42 kilómetros el domingo, le deseo un fin de semana lleno de alegría y éxito.