Jaxon Smith-Njigba, receptor abierto de los Seattle Seahawks en la NFL, seleccionado en la primera ronda del Draft de 2023 y originario de Rockwall, Texas, en las cercanías de Dallas. El jugador ha llamado la atención de fanáticos y comentaristas esta temporada no solo por su desempeño deportivo, sino también por un detalle curioso: tiene tatuado en el brazo el emblema de la estrella de los Dallas Cowboys, uno de los equipos más emblemáticos de la liga.

Ese tatuaje —la famosa estrella que representa a los Cowboys— no está relacionado con su equipo actual, los Seahawks, sino que remite a sus raíces personales y a sus años de aficionado del equipo tejano mientras crecía en Texas.
La imagen del tatuaje incluso fue captada recientemente en cámara durante un juego de importancia, y desató reacciones entre aficionados de toda la NFL, justamente porque representa al principal rival de su equipo profesional.

¿Qué relación tiene con Dallas?
Nacido en Nacogdoches y criado en Rockwall, Texas —muy cerca del área metropolitana de Dallas— Smith-Njigba creció como aficionado de los Cowboys y mantuvo esa conexión con el equipo tejano incluso después de convertirse en profesional con los Seahawks.
Algunos medios han señalado, con humor y sorpresa, que ese tatuaje ha avivado las conversaciones entre fanáticos de los Cowboys sobre el posible regreso del equipo a un Super Bowl, aunque Smith-Njigba no juega para Dallas y su éxito ocurre con Seattle.
El tatuaje, que representa la clásica estrella de los Cowboys, ha vuelto a atraer la atención del público y de las redes sociales, especialmente en un momento en que los Seahawks se encuentran en la lucha por un campeonato, destacando el contraste entre sus raíces y su carrera actual en Seattle.

¿Es nostalgia?
Para muchos seguidores, el tatuaje es una expresión de nostalgia personal más que una declaración deportiva, recordando su infancia en el área de Dallas antes de convertirse en estrella de los Seahawks que lo ha llevado al Super Bowl.
Mientras tanto, en el campo de juego Smith-Njigba continúa consolidándose como uno de los receptores más destacados de la liga, demostrando que su carrera profesional no está definida por su tatuaje, sino por su producción en los partidos.




