El nombre de Nick Kyrgios volvió a colocarse en el centro de la polémica tras su victoria ante Aryna Sabalenka en un partido de exhibición disputado en Dubái el pasado 28 de diciembre de 2025. El encuentro, promocionado como una "Batalla de Sexos", terminó con un marcador de 6-3 y 6-3 a favor del australiano, pero dejó más debate que aplausos dentro del mundo del tenis.
Más allá del resultado, la actitud mostrada por Kyrgios durante el partido fue lo que realmente encendió la discusión. Su comportamiento en la cancha, marcado por gestos provocadores y una clara falta de seriedad competitiva, generó incomodidad entre aficionados y especialistas, especialmente por tratarse de un evento con gran visibilidad mediática.

Una crítica contundente: Sarah Pitkowski denuncia una actitud "detestable"
Días después del partido, la extenista francesa Sarah Pitkowski elevó el tono del debate durante su participación en el programa de radio Les Grandes Gueules du Sport, de RMC. La exnúmero 25 del mundo no dudó en calificar la actuación de Kyrgios como "absolutamente detestable", señalando una arrogancia que, a su juicio, daña la imagen del tenis profesional.
Pitkowski fue especialmente crítica con la diferencia de enfoque entre ambos jugadores. Según sus palabras, Aryna Sabalenka intentó competir con seriedad, mientras Kyrgios se limitó a provocar y a convertir el duelo en una caricatura del deporte. Para la exjugadora, este tipo de espectáculos cruzan una línea peligrosa entre entretenimiento y falta de respeto.

Nick Kyrgios: ¿talento sin límites o exceso de provocación?
Nick Kyrgios, finalista de Wimbledon en 2022, es uno de los jugadores más talentosos y polémicos de su generación. A sus 29 años, el australiano combina un saque demoledor y una creatividad excepcional con constantes controversias, lesiones y sanciones que han frenado su continuidad en el circuito ATP.
En el caso del duelo ante Sabalenka, las críticas se centraron menos en su nivel deportivo y más en su compromiso con el juego. Para Pitkowski, la falta de respeto mostrada es síntoma de un problema mayor: la ausencia de responsabilidad de una figura que, por su notoriedad, influye directamente en la percepción del tenis moderno.
La extenista francesa fue aún más directa al cerrar su intervención con una frase contundente: "Si no quieres jugar al tenis, si no quieres volar, si te molesta, quédate en Australia y déjalo".

Parte del contenido de este artículo fue elaborado con asistencia de herramientas de Inteligencia Artificial y revisado por un editor de RÉCORD.




