La ola de protestas que sacude a Irán desde finales de diciembre ha dejado un saldo mortal que continúa en aumento. De acuerdo con organizaciones de derechos humanos que monitorean la situación, la represión de las fuerzas de seguridad contra los manifestantes ha provocado la muerte de cientos de personas, además de miles de detenciones en distintas regiones del país.

Los datos recopilados por activistas señalan que entre las víctimas" hay tanto civiles como miembros de las fuerzas de seguridad", en un contexto marcado por enfrentamientos, uso de fuerza letal y operativos masivos para contener las movilizaciones. Las cifras exactas son difíciles de verificar debido a las restricciones impuestas por el propio gobierno iraní.
Las manifestaciones comenzaron como protestas por la crisis económica, la inflación y la caída del valor de la moneda nacional, pero rápidamente evolucionaron hacia un rechazo más amplio al sistema político y a las autoridades religiosas que gobiernan el país desde hace décadas.
¿Qué detonó la respuesta violenta del gobierno iraní?
Conforme las protestas se extendieron a múltiples ciudades, el gobierno intensificó su respuesta mediante despliegues de seguridad, detenciones masivas y el uso de munición real en algunos puntos. Organizaciones independientes han documentado miles de arrestos, incluidos activistas, estudiantes y ciudadanos que participaron en las movilizaciones.

Uno de los factores que más ha complicado la situación es el corte parcial o total de internet y telecomunicaciones, una medida que ha limitado la difusión de imágenes y testimonios desde el interior del país, dificultando la confirmación independiente de lo ocurrido en las calles.
Las autoridades iraníes han acusado a “enemigos extranjeros” de fomentar las protestas y han rechazado las cifras difundidas por grupos de derechos humanos, aunque no han proporcionado un balance detallado de víctimas ni de personas detenidas.
Iran is undergoing a revolution and perhaps the largest explicitly anti-Islamic regime protests in history. This is the capital Tehran.
Protesters are taking over cities across the country and the regime now faces a REAL chance of falling.
I ask again, why is the media silent? pic.twitter.com/dpHZcDaRxt— Dr. Maalouf (@realMaalouf) January 9, 2026
Tensión internacional y advertencias militares
La crisis interna ha tenido repercusiones fuera de Irán. Diversos gobiernos occidentales han condenado la represión y han impuesto nuevas sanciones contra funcionarios y organismos de seguridad iraníes, lo que ha elevado la tensión diplomática.
En respuesta, altos mandos iraníes han advertido que cualquier intervención externa podría derivar en un conflicto mayor, señalando que fuerzas extranjeras en la región serían consideradas “objetivos legítimos” en caso de un ataque, declaraciones que han encendido las alertas en Medio Oriente.
Mientras tanto, las protestas continúan de forma intermitente en ciudades como Teherán, Mashhad y otras zonas urbanas, bajo un clima de vigilancia, represión y control informativo, que mantiene a Irán inmerso en una de las crisis políticas y sociales más graves de los últimos años.





