La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, volvió a acaparar titulares internacionales. Esta vez no por un anuncio de gobierno, sino por su estilo: el New York Times la incluyó en su prestigosa lista anual de “Las 67 personas más elegantes del 2025”, un recuento que reúne a figuras que marcaron tendencia por su forma de vestir y por el significado cultural detrás de ella.

Sheinbaum destaca entre celebridades mundiales
La lista del NYT suele estar dominada por artistas, deportistas y personalidades del entretenimiento. Este año aparece junto a nombres como Bad Bunny, Rosalía, Timothée Chalamet, A$AP Rocky, Jennifer Lawrence y Carlos Alcaraz.
En ese contexto, la presencia de Sheinbaum —una de las pocas líderes políticas reconocidas— llamó especialmente la atención.

El NYT la reconoce por su estilo… y su mensaje
Según el medio estadounidense, la mandataria mexicana no solo viste bien: su ropa comunica.
Destacaron que Sheinbaum ha incorporado bordados, textiles y siluetas inspiradas en diseños indígenas, enviando un mensaje político claro sobre identidad, cultura y reconocimiento al trabajo artesanal.
El Times subraya que la presidenta ha puesto la moda tradicional mexicana en el centro de su imagen pública: moderna, sobria, pero profundamente ligada al país.

Su estilo y la lucha contra la apropiación cultural
El reconocimiento también destacó la forma en que Sheinbaum ha denunciado públicamente a marcas internacionales por apropiarse de diseños artesanales sin dar crédito ni compensación a las comunidades.
El NYT recuerda que la presidenta ha impulsado iniciativas y posicionamientos oficiales contra estas prácticas, lo que la coloca como una figura política que usa la moda como herramienta cultural y social, no solo estética.
“En su primer año en el cargo, la presidenta de México ha llamado la atención sobre la moda indígena del país al usar ropa bordada y tomar medidas enérgicas contra las grandes marcas que imitan a los artesanos locales”, resalta el artículo de NYT sobre Sheinbaum.
El vestido que marcó un antes y un después
Uno de los momentos que el Times resaltó fue su atuendo del día de su toma de posesión: un vestido floral bordado por la artesana oaxaqueña Claudia Vásquez Aquino, pieza que dio la vuelta al mundo y se convirtió en un símbolo de su estilo personal.
Desde entonces, ha mantenido una línea coherente: ropa diseñada en México, con detalles que exaltan el trabajo comunitario y femenino.

Un reconocimiento que trasciende lo superficial
La inclusión de Sheinbaum en la lista habla de algo más que moda: refleja cómo la presidenta ha sabido combinar política, identidad y representación cultural.
Para un país cuya riqueza textil es una de sus marcas globales, su estilo ha sido interpretado como un guiño de orgullo nacional y un homenaje directo a las manos que elaboran estas piezas.




