A un día del estallido que sacudió la colonia Paseos de Taxqueña, en la alcaldía Coyoacán, el Gobierno de la Ciudad de México confirmó que el edificio afectado no será demolido, sino rehabilitado, pese a los severos daños estructurales.
El director del Programa de Reconstrucción de la Secretaría de Vivienda, Ernesto Noriega Ayala, aseguró que ya se trabaja en el proyecto de reparación del inmueble, ubicado en el cruce de Paseo de los Cipreses y Paseo de los Naranjos.

“A 24 horas de la explosión tenemos que el edificio es rehabilitable. Efectivamente, como preguntaba el alcalde, se están haciendo los proyectos de rehabilitación en este momento. Una vez concluidos pasarán por la revisión del Instituto para la Seguridad en las Construcciones y después iniciaremos el proceso”, explicó.
¿Y entonces no lo van a tirar?
No. Aunque tres edificios presentan afectaciones estructurales graves, incluyendo el que explotó, las autoridades consideran que pueden salvarse. El diagnóstico técnico detectó daños en losas, columnas y trabes, lo que provocó el desalojo de 2,500 personas que vivían en 280 departamentos.

Las maniobras de emergencia incluyeron el apuntalamiento y tapiado del edificio más afectado, con ayuda de la Comisión para la Reconstrucción de la CDMX, mientras se define el plan de intervención.
¿Quién va a pagar todo eso?
Según el director Noriega, la rehabilitación correrá a cargo de la Secretaría de Vivienda, por instrucción directa de la jefa de Gobierno, Clara Brugada.

“La rehabilitación del inmueble estará a cargo de la Secretaría de Vivienda, por instrucción de la jefa de Gobierno, Clara Brugada”, recalcó el funcionario.
Además del edificio donde ocurrió la explosión, siete inmuebles aledaños presentaron daños menores, sobre todo en ventanas y cancelería, los cuales también están siendo evaluados.

¿Qué pasó exactamente?
La mañana del 9 de enero, una acumulación de gas LP provocó una fuerte explosión en un departamento del tercer piso de un edificio de cinco niveles. El estruendo dejó a la zona en estado de emergencia, con ventanas voladas, muros agrietados y decenas de vecinos en shock.
Desde entonces, las autoridades han trabajado en contener los riesgos, documentar los daños y organizar la rehabilitación de la zona, aunque aún no hay fechas para el regreso de los vecinos desalojados.




