Realizar la Copa del Mundo de 2014 se ha convertido en una pesadilla para Brasil. Los altos costos para remodelar los estadios, así como mejorar las vías de transporte han sido sólo la punta de los problemas de un organizador que hasta apenas esta semana desconocía si una de sus sedes, Curitiba, seguiría en pie hasta la justa mundialista.
PROTESTAS Y MANIFESTACIONES
No todo el pueblo brasileño está feliz con el Mundial en casa. Al menos así lo han demostrado grupos de manifestantes que han intervenido las calles para protestar sobre los altos costos que una Copa del Mundo dejará a su país.
El aumento de impuestos para cubrir los gastos, la alta inversión que tendrá que pagar Brasil, así como también el hecho de que algunos escenarios para la justa internacional quedarán abandonados después de la fiesta del futbol, son los principales puntos de protesta para un sector de la población que no quiere el Mundial.
MUERTES EN CONSTRUCCIONES
El rechazo popular no ha sido lo más complicado que la organización del torneo internacional ha tenido que enfrentar. Una larga lista de retrasos en estadios y obras de transporte han hecho lenta y cansada la espera para que Brasil pueda declararse lista para el evento más esperado del verano.
Las desgracias iniciaron el 11 de junio de 2012, cuando un obrero falleció en la construcción del Estadio Mane Garrincha, en la capital de Brasil. El trabajador cayó aproximadamente 30 metros, encendiendo los focos en cuanto a los protocolos de seguridad en las constructoras.
Después del fallecido de Brasilia, por lo menos otros 6 obreros han sufrido la misma suerte.
El 28 de marzo de 2013, en Amazonia, un hombre cae 7 metros y pierde la vida, hecho que fue la antesala de uno de los más devastadores en la preparación de Brasil 2014, pues el 27 de noviembre pasado, una grúa chocó con una estructura metálica en la cancha de Itaquerao, dejando tres muertos y otros heridos, en plenas vísperas del sorteo mundialista.
En diciembre, un muerto más quedó registrado cuando en las construcciones del estadio Arena Amazonia, un trabajador cae a 35 metros de altura y pierde la vida.
RETRASOS EN LA ENTREGA DE ESTADIOS
A pesar de que Brasil tenía como fecha límite el 1 de enero de 12014 para entregar sus sedes al 100 por ciento, la FIFA ha ido otorgando prórrogas, sin resultados totales.
El caso más agudo de retrasos en las obras es la sede de Curitiba, que a pesar de no estar lista, fue aprobada este martes para continuar como sede mundialista.
La Copa del Mundo se juega en menos de 113 días y faltan muchos detalles, en voz del secretario general de la FIFA, Jerome Valcke. Brasil tendrá que dar un último apretón para poder tener la fiesta mundialista, aunque el camino se haya manchado por completo.







