Cristiano Ronaldo vivió una noche para el olvido en la derrota de Al Nassr por 3-2 ante Al Ahli, un resultado que no solo evidenció la fragilidad colectiva de su equipo, sino también una actuación individual muy por debajo de lo esperado del máximo referente del club saudí.

¿La noche negra de Cristiano?
El encuentro, disputado ante un rival directo en la parte alta de la tabla, dejó a Ronaldo sin gol, sin ocasiones claras y con escasa influencia en el desarrollo del juego. Al Nassr, dirigido por Jorge Jesús, mostró carencias defensivas y poca contundencia ofensiva, factores que terminaron por inclinar la balanza a favor del cuarto clasificado del campeonato.

La imagen que resumió el partido llegó en una jugada que parecía diseñada para el lucimiento del portugués. Un pase largo lo dejó de cara al arco, pero un mal control permitió que el balón se le escapara de manera inexplicable, desperdiciando una oportunidad manifiesta de gol que pudo significar el empate y cambiar el rumbo del encuentro.
Ese error, impropio de un futbolista de su jerarquía, fue rápidamente señalado como el “oso” del partido. Más allá de la acción puntual, Ronaldo se mostró desconectado, sin la explosividad ni la precisión que lo han caracterizado a lo largo de su carrera, quedando anulado por la defensa rival.

Presión en la cima de la Liga saudí
La derrota tiene consecuencias importantes para Al Nassr en la lucha por el título. Con este tropiezo, el equipo se expone a perder el liderato si Al Hilal, que marcha a solo dos puntos, logra ganar su compromiso del próximo domingo, lo que añadiría presión a un proyecto construido para dominar la liga.
This missed chance by Cristiano Ronaldo to equalise against Al Ahli though 🫣
pic.twitter.com/7fgw0KUia6— CentreGoals. (@centregoals) January 2, 2026
En lo individual, Cristiano Ronaldo inició el 2026 con su cuenta goleadora detenida en 958 tantos. A menos de seis meses de su sexta Copa del Mundo, el portugués sigue a 42 goles de alcanzar uno de los hitos más ambiciosos en la historia del futbol, un objetivo que exige regularidad y noches decisivas.
El revés ante Al Ahli deja claro que, incluso para una figura de la dimensión de Ronaldo, el margen de error se reduce cuando las expectativas son máximas. La incógnita ahora es si este tropiezo quedará como un simple accidente de inicio de año o como una señal de alerta en un tramo clave de la temporada.





