Brahim Díaz sigue sin asimilar la difícil derrota de Marruecos en la Final de la Copa Africana de Naciones ante Senegal, el jugador del Real Madrid había mostrado su tristeza al terminó del encuentro; sin embargo, una vez más aha confirmado su dolor.
Fue a través de su cuenta de Instagram que el futbolista resalta la gran ilusión que tenía por ganar ese trofeo: “Me duele el alma. Soñé con este título gracias a todo el amor que me habéis dado, a cada mensaje, a cada muestra de apoyo que me hizo sentir que no estaba solo.”

Asume responsabilidad
Díaz asumió la responsabilidad por haber fallado en el momento decisivo del partido: “Luché con todo lo que tenía, con el corazón por encima de todo. Ayer fallé y asumo toda la responsabilidad y me disculpo de todo corazón.
“Me costará recuperarme, porque esta herida no cicatriza fácilmente, pero lo intentaré. No por mí, sino por todos los que creyeron en mí y por todos los que sufrieron conmigo”, catapultó en el mensaje en donde aparece con la medalla de segundo lugar con un intenso color gris en la imagen.
“Seguiré adelante hasta que algún día pueda devolveros todo este amor y ser el orgullo para mi pueblo marroquí”, finaliza el futbolista que se quedó a la orilla de levantar el máximo trofeo del continente africano con la Selección de Marruecos.

¿Cuál fue la falla de Brahim Díaz?
La falla del penal de Brahim se dio después de todo el caos que se generó por la marcación del mismo, es decir, al minuto 90+12, y su falla se ha dado después de un displicente cobro a lo Panenka, el cual se terminó quedando fácilmente Edouard Mendy, dando paso a los tiempos extra, donde a la postre se terminó quedando con el triunfo el cuadro senegalés.
Los reclamos del entrenador Walid Regragui no se hicieron esperar, mientras que Brahim se mantenía dentro de una especie de shock después de la falla. El futbolista del Real Madrid fue sustituido previo al comienzo del alargue de la Gran Final.
Tras el momento de la falla y durante la premiación, como el máximo goleador, el jugador se encontraba con una mirada perdida, viendo al vacío incluso después de haber recibido su premio a manos de Gianni Infantino, quien además trataba de consolarlo.





