Este sábado, el Estadio Carlos Tartiere será testigo de un choque de realidades opuestas que cierra la primera vuelta de LaLiga. El Real Oviedo, colista de la competición, recibe a un Real Betis que aterriza en tierras asturianas con la obligación de sanar las heridas tras su reciente tropiezo ante el Real Madrid.
Con la salvación a seis puntos de distancia para los locales y los puestos europeos en juego para los visitantes, el duelo promete una intensidad máxima desde el pitazo inicial.
El conjunto carbayón llega a esta cita sumido en una situación crítica, ocupando la 20ª posición con apenas 12 puntos. A pesar de los números, el equipo ha mostrado una leve mejoría bajo la dirección de su nuevo técnico, Guillermo Almada, quien se mantiene invicto tras dos empates consecutivos, el último de ellos un meritorio 1-1 frente al Deportivo Alavés.
Sin embargo, la falta de gol sigue siendo el talón de Aquiles del Oviedo, que con solo 8 tantos a favor en 18 jornadas, es el equipo menos goleador de toda la categoría.
Por su parte, el Real Betis de Manuel Pellegrini se presenta en la sexta posición con 28 unidades, manteniéndose firme en la pelea por plazas continentales. No obstante, el ánimo de los béticos sufrió un duro golpe el pasado fin de semana al caer estrepitosamente 5-1 en el Santiago Bernabéu.
Para el equipo sevillano, este partido representa la oportunidad ideal para demostrar que la goleada sufrida fue solo un accidente y recuperar la solidez defensiva que los ha caracterizado durante gran parte del torneo.




