La mudanza de Cruz Azul al Estadio Cuauhtémoc continúa generando una serie de efectos dominó en el fútbol mexicano. En esta ocasión, la principal afectada es la escuadra de Puebla Femenil, equipo que se vería obligado a abandonar su sede habitual para dar prioridad al calendario del conjunto celeste.

¿Puebla Femenil fuera del Cuauhtémoc?
La noticia cobró fuerza tras una publicación en redes sociales de Jaidy Gutiérrez, portera del conjunto poblano. A través de un mensaje directo a la afición, la guardameta dejó entrever que el equipo perderá la localía en el "Coloso de Maravillas".
"¿Quién el sábado al partido? Primero y último en el estadio, al parecer", compartió la jugadora.

Este sábado a medio día se llevó a cabo el duelo entre Puebla y Toluca correspondiente a la Jornada 3 de la Liga MX Femenil. Hasta el momento, la directiva del Puebla no ha emitido un comunicado oficial para aclarar la situación o confirmar cuál será la sede alterna para sus próximos compromisos del torneo.
Un efecto dominó que no se detiene
La repentina e inesperada decisión de no seguir en el Estadio Olímpico Universitario ha modificado la logística de múltiples instituciones. La llegada de Cruz Azul a Puebla no solo implica el uso del estadio para sus partidos como local, sino también una preocupación legítima por el desgaste de la cancha, factor que habría pesado en la decisión de mover al equipo femenino.
Este cambio se suma a la lista de consecuencias que ha dejado la inhabilitación del recinto capitalino:
Cruz Azul (Varonil): Mudanza temporal al Estadio Cuauhtémoc.
Cruz Azul Femenil: Traslado de sus operaciones y partidos a la ciudad de Cuernavaca.
Puebla Femenil: Posible mudanza por el resto del torneo para preservar las condiciones del campo.

El reto logístico para la Liga MX
La situación pone en evidencia la fragilidad de los calendarios cuando ocurren cierres de recintos compartidos. Mientras la afición poblana espera una respuesta clara por parte de sus dirigentes, el equipo femenil enfrenta la posibilidad de jugar lejos de su casa, todo con el fin de acomodar la agenda del equipo cementero en la Angelópolis.





