Cruz Azul salió del Estadio Cuauhtémoc con una victoria al vencer 1-0 a Puebla, resultado que representa su segundo triunfo del torneo por Nicolás Larcamón. En una noche marcada por la expulsión tempranera y la paciencia celeste, La Máquina supo aprovechar su momento para quedarse con los tres puntos.
El partido cambió de rumbo muy pronto. Al minuto 11, Fernando Monarrez fue expulsado tras una revisión en el VAR, luego de que el silbante determinara una entrada excesiva sobre un jugador de Cruz Azul. La tarjeta roja dejó a los camoteros con un hombre menos prácticamente todo el encuentro, obligándolos a replantear su esquema desde los primeros minutos.

A partir de ahí, el conjunto celeste tomó mayor control del balón y generó las llegadas más importantes durante la primera mitad. Sin embargo, pese a la superioridad numérica y a los intentos constantes, el gol no cayó antes del descanso, en gran parte por la falta de contundencia y el orden defensivo del Puebla.
Larcamón movió sus piezas
Para la segunda parte, Larcamón movió sus piezas en busca de mayor profundidad y dinamismo al ataque. Omar Campos, Mateo Levy y Amaury Morales ingresaron al terreno de juego con la intención de abrir una defensa poblana que se mantenía replegada y resistiendo los embates de La Máquina.
Aun con un jugador más, Cruz Azul no logró ejercer una presión constante ni traducir el dominio en ocasiones claras durante varios lapsos del complemento. El equipo celeste careció de precisión en el último toque y permitió que Puebla, con mucho esfuerzo, siguiera con vida en el marcador.
La más clara antes del gol llegó al minuto 73, cuando Gabriel “Toro” Fernández tuvo una oportunidad inmejorable frente al arco, pero su disparo se fue por encima de la portería camotera, ahogando el grito de gol de los aficionados celestes presentes.

¿Cómo llegó la anotación?
Fue hasta el minuto 78 cuando, finalmente, se rompió el cero. José Paradela apareció dentro del área para definir con calidad y marcar el 1-0, tras una asistencia del propio Toro Fernández. El tanto significó el segundo gol del torneo para el mediocampista argentino y desató el festejo celeste en el Cuauhtémoc.
Además, el encuentro dejó un momento especial con el debut de Rogelio González en el máximo circuito, quien sumó sus primeros minutos con la camiseta celeste.
El árbitro marcó la pena máxima para Puebla, sin embargo, cambió de opinión luego de revisar la jugada a través del VAR.
Ahora, La Máquina de Nicolás Larcamón se alista para enfrentar a FC Juárez en su siguiente compromiso, con la confianza que da sumar y mantener el paso positivo.





