El festejo por las casi tres décadas de La Rebel, la barra brava más emblemática de los Pumas, se vio empañado por enfrentamientos físicos entre aficionados y elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) en las inmediaciones del Estadio Olímpico Universitario.

Lo que inició como una caravana festiva terminó en un despliegue de fuerza pública tras el rechazo de los integrantes del grupo de animación a los protocolos de revisión obligatorios.
La movilización multitudinaria, organizada para conmemorar el aniversario de la agrupación, transcurría bajo la vigilancia de un dispositivo especial de la SSC. Sin embargo, el ambiente cambió drásticamente en los filtros de acceso.
Los agentes comenzaron a confiscar bebidas alcohólicas a los asistentes, siguiendo el reglamento de seguridad en eventos masivos.

Un sector de la porra mostró una negativa violenta ante la entrega de sus pertenencias, lo que derivó en agresiones verbales y empujones contra los uniformados.
Desalojo y uso de la fuerza
El punto máximo de tensión se registró cuando un seguidor se resistió físicamente a las indicaciones de las autoridades. Ante la negativa de cooperar y el riesgo de que la situación escalara a una gresca generalizada, los oficiales aplicaron un desalojo forzado.
El individuo fue neutralizado y cargado por varios efectivos para ser trasladado a una unidad oficial. A pesar del uso de la fuerza para controlar los disturbios, los reportes preliminares indican que no hubo personas con heridas de gravedad durante las maniobras de contención.





