Caliente.mx - Apuestas deportivas. Recibe de regalo $1,000. Haz clic aquí. ¡Apuesta ahora! Caliente.mx - Apuestas deportivas. Recibe de regalo $1,000. Haz clic aquí. ¡Apuesta ahora!

Doscientos Setenta

Columna José Luis Caballero Leal 06-11-2016

La razón para nombrar de manera tan extraña mi colaboración dominical es sencilla: se requieren cuando menos doscientos setenta votos electorales para ganar la presidencia del país más poderoso del mundo.

En menos de 72 horas sabremos quién será el presidente número 45 de los Estados Unidos de América, habiendo sido George Washington el primero que ocupó la presidencia de 1789 a 1797.   Hillary Clinton podría convertirse en la primera mujer que gobierne a nuestro vecino del norte, pudiendo también ser Donald Trump quien recupere la Casa Blanca para los republicanos ocupada durante los últimos 8 años por el demócrata Barack Obama.  Cada cuatro años, en el primer martes posterior al primer lunes del mes de noviembre se celebran elecciones presidenciales en los Estados Unidos. Se le conoce también como el “súper martes electoral”.

El sistema electoral norteamericano es complejo.  A diferencia del nuestro, el ganador de la contienda no es aquel que gane más votos nominales contados a nivel nacional. Cada uno de los 50 estados de los que se compone la Unión Americana representa un número determinado de votos cuya suma total asciende a 538 votos electorales. Por ello, obtener 270 votos le da mayoría absoluta a uno de los candidatos, pues el perdedor habría obtenido solo 268 votos.  Quien tiene más votos nominales en un estado gana el total de votos electorales asignados a éste. Es decir, se sigue una ruta de ganar o perder todo. De esa manera, el estado de California representa 55 votos electorales, Texas 38, Massachusetts 29, Nueva York 29, Florida 29 e Illinois 20, por citar sólo algunos. Sin embargo, el Distrito de Columbia o Dakota del Norte sólo representan 3 votos cada uno. Los estados de Nebraska y Maine, a diferencia de los restantes 48, otorgan un voto proporcional, que se aparta del sistema del “todo o nada”.   Existen igualmente cuando menos 7 estados que permiten a los electores cambiar el sentido de su voto una vez emitido. Es decir, uno puede votar por un partido en la mañana y regresar más tarde a cambiar el sentido del voto. También debe decirse que en cuando menos 36 estados, la votación para elegir al Presidente dio inicio hace 45 días, lo que permite no sólo la votación presencial anticipada en casillas, sino el envío y recepción de votos emitidos por correo y desde el extranjero. Un sistema complejo pero eficiente y sobre todo confiable, algo de lo que lamentablemente aún adolecemos.

Independientemente de quien resulte ganador en esta contienda, es ya, sin duda, la más comentada y seguida por los mexicanos en la historia de las elecciones de aquel país. Por lo pronto, y como dijo José Luis Rodríguez, ‘El Puma’, “agárrense de las manos” que el súper martes no será apto para cardiacos.