El Azteca, en veremos
La casa de la Selección Mexicana, el Estadio Azteca, está siendo estudiada, analizada por cuerpo técnico, jugadores y directivos para continuar como sede del cuadro tricolor. El motivo: un tema físico por parte de los jugadores, ya que a los que militan en el Viejo Continente les pesa; otro es por comodidad, pues en los anteriores partidos la afición se metió muy fuerte con los jugadores y el tercer factor serían las constantes multas que han recibido por los gritos homofóbicos que no han podido controlar y pretenden que en otra sede sea controlable.
Son motivos para, en cualquier momento, cambiar de escenario; sin embargo, los contratos de publicidad como cerveza, imagen y otros no están muy de acuerdo, por lo que continúan con las opciones, ya que tienen hasta el sábado 24 de diciembre para dictaminar el estadio para los juegos de marzo y junio.
América, el único grande
Por fin llega la Ida de la Final de la Liguilla, con unos Tigres parados 20 días y unas Águilas que lo que menos tuvieron en Japón fue tranquilidad y éxito.
Hoy, le viene a La Volpe el verdadero reto de su estadía en Coapa: ganar el título de Liga a como dé lugar. Pocos recordaremos su cuarto lugar en el Mundial de Clubes si levanta la copa el domingo entrante. Y es que la grandeza de los clubes se mide de acuerdo con su pasado, palmarés, afición y medios. Hoy en la Liga MX existe sólo uno al que se le marca como fracaso el no ser campeón: las Águilas del América que, dejando de lado el discurso retador y por momentos altanero de su presidente deportivo, el mismo lleva una dosis de verdad: calificar al América como ‘Grande’ genera que se le critique por la suma de estrellas en el pecho, contrataciones, salidas, modos y formas. Por ello, la obtención de la Liga es vital no para su Centenario, sino para la misma ideología de la institución, ganadora por nombre propio.
Jémez, con los pantalones bien puestos
El discurso de Paco Jémez suena fuerte, contundente, claro. No quiere estrellas en su equipo ni varitas mágicas en su maleta. Sin promesas y sólo objetivos, incluso se atreve a jugarse el puesto si no clasifica. El problema es que dirigirá en una Liga donde el resultado y la necesidad son prioritarias, donde la obligación para Cruz Azul es el título, donde los jugadores se adueñan de los lugares de poder de un vestuario, donde la afición ya no asiste por la mediocridad de su equipo, donde quieren directivos sustituidos cada vez más rápido. El estratega español no ha contemplado lo más importante: el consentimiento de su plantel que en un mes es miel sobre hojuelas, como pasó con Tena, Boy, Markarián, Bueno y demás. Jémez hablará muy bien, pero si el jugador se cansa de las formas, los resultados no llegarán y sin resultados no habrá Liguilla, no habrá título y las maletas tendrán que estar listas.
Chivas quiere central
Ante la exhibida de Rayados a la defensa de Chivas, Matías Almeyda está muy preocupado por el bajo nivel de sus defensas y ya dio instrucciones a José Luis Higuera que necesitan un zaguero. Europa o la MLS son los únicos mercados para buscar.