El sueño 'obsoleto' de Kurokawa...
EFE
La idea futurista del arquitecto japonés Kisho Kurokawa sobre un edificio integrado con ';departamentos cápsula'; (que se pueden añadir, quitar o reemplazar) quedó superada y ';deteriorada'; por la realidad.
De 1972 a la fecha, sólo 40 de los 140 módulos disponibles en la Torre Nagakin, ubicada en Tokio, están habitados. El sistema de calefacción del inmueble no funciona, no hay agua caliente y el óxido ha deteriorado las paredes.
"La torre ha ido quedándose obsoleta con el paso del tiempo porque las cápsulas tendrían que haber sido renovadas cada 25 años, pero hasta ahora no ha sido reemplazada ninguna", explicó Abe Masato, propietario de uno de los apartamentos.
La torre forma parte del movimiento ';metabolista'; japonés: corriente arquitectónica de los años 60 que visionaba un mundo moderno en el que los edificios estarían en continuo cambio, rompiendo con la arquitectura tradicional de espacios fijos.
Se encuentra en el céntrico barrio de Shimbashi, rodeado de rascacielos de oficinas y se compone de dos torres centrales a las que podrían acoplarse las cápsulas, como si se tratará de un organismo vivo.
Dado que nunca se construyeron más edificios similares y no hay empresas que se dediquen a cambiar los módulos, los arquitectos no saben con certeza cómo afectaría a la estabilidad del resto de las cápsulas si una de ellas fuese retirada.
En 2008 hubo un proyecto para derribarlo y sustituirlo por un bloque de apartamentos tradicional, pero la crisis económica hizo que aquellos planes quedaran estancados. Actualmente no se sabe cuál será el futuro del inmueble.