¿Se acabó el amor? Juan Brunetta y su nivel lejos de lo esperado en Tigres
El momento de Juan Brunetta con Tigres está lejos de ser el ideal. El mediocampista argentino volvió a iniciar desde la banca en el duelo frente a Pachuca, sumando así su segundo partido consecutivo como suplente, luego de que también arrancó como relevo ante Cruz Azul.
Ante los Tuzos, Brunetta ingresó hasta el minuto 82, con poco margen para influir en el marcador. La decisión del cuerpo técnico confirma que el dorsal 11 no atraviesa su mejor momento futbolístico en este arranque de torneo.
Las críticas dirigidas a Juan Brunetta
En las últimas semanas, el argentino ha sido objeto de críticas por parte de un sector de la afición, que considera que su nivel ha bajado considerablemente en comparación con la temporada pasada, cuando fue pieza clave en el funcionamiento ofensivo del equipo felino.
Los números respaldan esa percepción. En la presente campaña apenas ha sido titular en cuatro encuentros, no registra goles y solamente suma una asistencia, la cual llegó en el enfrentamiento ante Santos Laguna. Estadísticas discretas para un jugador llamado a marcar diferencia en el último tercio del campo.
¿Cuándo comenzó la molestia de Brunetta?
La tensión también se hizo evidente en el plano emocional. En el partido frente a Forge FC, Brunetta salió de cambio visiblemente molesto e incluso entre lágrimas, una reacción que generó molestia en parte de la afición, que interpretó el gesto como frustración mal canalizada.
Sin embargo, no todo ha sido reclamo. En el compromiso ante Pachuca, el Estadio Universitario también mostró respaldo hacia el futbolista. Al minuto 11, número que porta en el dorsal, fue ovacionado por la tribuna en una clara muestra de apoyo en medio de su momento complicado.
El contraste es evidente: mientras las críticas crecen por su bajo rendimiento, el respaldo de la grada demuestra que la relación con la afición aún no está rota. Tigres necesita recuperar la mejor versión de Brunetta, sobre todo en un calendario que exige regularidad y contundencia.
Por ahora, el argentino vive un arranque irregular con el conjunto auriazul. La banca, las críticas y la presión forman parte del panorama actual, pero también el apoyo de una afición que espera que su número 11 vuelva a ser determinante como lo fue en el pasado reciente.