Fan mexicano protagoniza emotivo momento con Isaac del Toro
La sexta etapa del UAE Tour regaló una de las postales más emotivas del ciclismo, en la temida subida a Jebel Hafeet, un aficionado mexicano rompió el silencio del desierto con un aliento de esperanza para impulsar a Isaac del Toro rumbo a la victoria. En medio del esfuerzo extremo y con el título de etapa en juego, la voz tricolor se convirtió en combustible puro.
¿Cómo sucedió el momento?
La escena ocurrió en los últimos metros de la ascensión final, cuando las piernas ya ardían y cada pedalada parecía la última. Del Toro, concentrado y con el rostro desencajado por el esfuerzo, mantenía una ligera ventaja sobre sus perseguidores. Fue entonces cuando, entre las banderas verde, blanco y rojo, emergió el grito que marcó el momento: “¡Es tuyo, vamos, vamos, ya se quedó, es tuyo, es tuyo, ya no te alcanzan, ya no te van a alcanzar, es la última subida, torito, vamos torito!”.
El aliento no fue un simple grito aislado; fue una declaración de fe. En una competencia dominada históricamente por potencias europeas, la presencia de un mexicano disputando y conquistando una etapa en territorio árabe tenía un significado especial. El aficionado, con la voz quebrada por la emoción, parecía representar a miles que seguían la transmisión desde México en la madrugada.
La subida a Jebel Hafeet, conocida por su dureza y rampas constantes, suele ser el escenario donde se define la jerarquía de la carrera. Ahí no hay espacio para titubeos: quien flaquea, pierde. Pero Del Toro respondió con determinación, manteniendo el ritmo y administrando su ventaja con inteligencia, mientras el eco del “vamos torito” lo acompañaba curva tras curva.
Las cámaras captaron el instante exacto en que el mexicano cruzó la meta, levantando apenas el brazo en señal de triunfo, exhausto pero victorioso. La etapa fue suya, consolidando una actuación memorable en la ronda emiratí y confirmando su crecimiento como una de las figuras jóvenes más prometedoras del pelotón internacional.
En redes sociales, el video del aficionado no tardó en viralizarse. Muchos destacaron que, más allá de la estrategia y la preparación física, el componente emocional también juega su papel en jornadas tan exigentes. Ese impulso final, ese recordatorio de que “ya no te alcanzan”, pudo haber sido el empujón anímico definitivo.
Un logro de mucho mérito
Para el ciclismo mexicano, la imagen simboliza algo más profundo: identidad y pertenencia en escenarios globales. Del Toro no solo ganó una etapa; conquistó corazones y reafirmó que el talento nacional puede brillar en pruebas del máximo nivel.
Así, en lo alto de Jebel Hafeet, entre el calor del desierto y la exigencia extrema, quedó inmortalizada una escena que trasciende el resultado deportivo. Un ciclista mexicano, un aficionado con la bandera en la espalda y un grito que retumbó más fuerte que el viento: “Es tuyo, torito”. Y sí, fue suyo.
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