El tirano, héroe
Para tener paz, habrá que luchar por la justicia. Pero nuestra Femexfut se rindió, capituló ante intereses de algunos pocos, decidió fingir que combatía la violencia que infectó a nuestro futbol en las últimas semanas, dio placebos en lugar de remedios efectivos contra la liberación de la furia sin freno en cancha o tribuna. Claudicó una, otra vez y otra más, eligió la fácil. Pero ayer, al fin, llegó el duro escarmiento que deberá ponerla en pie, ahora en real combate por la tranquilidad en la Liga MX.
El héroe fue el tirano: el árbitro, aquél que, reflexionó Galeano, logra la “única unanimidad del futbol: todos lo odian”. Y lo hizo desde la fuerza de la unión, esa que para el futbolista mexicano es aún un espejismo. Esa que todo logra.
El gremio de silbantes demandó a Decio de María que debían ser ejemplares las sanciones por a-g-r-e-s-i-ó-n, así, con todas las letras, no “intento de” o a medias, sino completa, como la reportaron en la cédula, de Aguilar y de Triverio a dos de sus miembros. Pero sólo fue para el atacante del Toluca. La del defensor del América, consideraron, se quedó corta.
Te explico más, lo que terminó por detonar el parón: pedían que para Ricardo Peláez, a quien consideran un personaje que “abusa de su poder”, y realiza “constantes reclamos subidos de tono”, tenía que caer una pena modelo, que lo alejara del campo y que así se mandara un mensaje de respeto a la profesión. El último árbitro que lo sufrió, en Tijuana, lo reportó en la cédula; sin embargo, la Disciplinaria eligió de nuevo la sencilla: sólo económico.
El directivo que regresó la gloria deportiva al América, el más exitoso del futbol mexicano en el lustro más reciente, estalló ayer: su renuncia a cambio de pruebas de que, “como aseguran los periódicos”, intimidó, amenazó, advirtió que “recibiría una llamada” el silbante Hernández para no redactar agresión de Aguilar. Eligió enemigo: “RÉCORD”. Error. Ventanilla equivocada.
Lo que este diario aseguró fue que argumentó “resbalón”, que pusiera en la cédula “lo que viste”. Y nos sostenemos, porque tenemos la certeza. Árbitros ayer lo ratificaron. Nuestros dos informantes, presenciales cuando Peláez reclamó, así lo explicaron. Confío en que quepa la cordura no sólo en Ricardo, sino en todo el que busque violencia como solución.