El último récord: Djokovic busca ser el tenista más longevo en ganar un Grand Slam
El Rod Laver Arena se prepara para una cita con los libros de historia. Tras una batalla épica en semifinales, Novak Djokovic se ha plantado en la final del Abierto de Australia 2026 con un objetivo que va más allá de aumentar su palmarés: borrar un récord de longevidad que ha permanecido intacto durante 54 años.
DJOKOVIC POR UN ÚLTIMO RÉCORD
Desde 1972, el nombre de Ken Rosewall ha figurado en lo más alto de la lista de veteranos. El legendario australiano ganó el título en Melbourne con 37 años y 62 días, una marca que figuras como Roger Federer y Rafael Nadal rozaron en su momento, pero no lograron superar.
Mañana, 1 de febrero de 2026, Novak Djokovic saltará a la pista con 38 años y 255 días. De vencer al español Carlos Alcaraz, el serbio no solo extendería su dominio en el tenis mundial, sino que se convertiría oficialmente en el campeón masculino de Grand Slam más longevo de la Era Abierta en la modalidad individual masculina.
"SORPRESA" EN AUSTRALIA
A pesar de su legado, 'Nole' llegaba a las Semifinales del Australian Open como 'victima' y no era favorito para dejar a Sinner en el camino, sin embargo, Djokovic ya es el finalista con más edad en la historia moderna de este torneo, pero su ambición es clara y apunta al trofeo.
Líderes de longevidad en Grand Slams (Era Abierta):
Ken Rosewall: 37 años y 2 meses (Australian Open 1972)
Roger Federer: 36 años y 5 meses (Australian Open 2018)
Novak Djokovic: 36 años y 3 meses (US Open 2023)
Rafael Nadal: 36 años y 2 días (Roland Garros 2022)
CARLOS ALCARAZ, EL GRAN OBSTACULO
La tarea para el serbio no será sencilla. En el otro lado de la red estará Carlos Alcaraz, el máximo exponente de la nueva generación, quien busca consolidar su propio legado y frenar el avance del "eterno" Nole. Esta final representa el mayor contraste generacional visto en una final de Grand Slam en décadas.
Si el marcador favorece al serbio, el deporte mundial tendrá que reescribir los límites biológicos del alto rendimiento. Djokovic no solo jugará por un trofeo, sino por demostrar que el tiempo, por ahora, sigue bajo su control.
Te puede interesar