Gato Ortiz protagoniza polémica jugada en el Tigres vs Pachuca
La polémica se encendió en el Volcán con el Gato Ortiz, dentro del Tigres vs Pachuca, cuando decidió anular el gol de Salomón Rondón en una jugada que terminó por marcar el rumbo del encuentro. La acción, que en primera instancia parecía legítima, fue invalidada tras señalar una falta previa a favor de los felinos, desatando reclamos inmediatos.
El tanto había llegado dentro del área, donde Rondón logró empujar el balón al fondo de las redes. Sin embargo, antes del disparo final, el árbitro consideró que existió una infracción en el forcejeo entre Christian Rivera y Rômulo Zwarg, señalando falta del jugador que acompañaba la ofensiva.
La repetición mostró que ambos futbolistas se estaban sujetando mutuamente dentro del área. Rivera parecía tomar de la camiseta a Zwarg, pero al mismo tiempo el mediocampista brasileño también jalaba al rival en un intento por ganar la posición. La acción, típica de un tiro de esquina o jugada a balón parado, quedó sujeta a la interpretación arbitral.
Así fue la decisión del Gato Ortiz
Ortiz no dudó en marcar la infracción, anulando de inmediato la anotación del delantero venezolano. La decisión provocó airadas protestas por parte de los jugadores y cuerpo técnico del equipo afectado, quienes consideraron que, de existir contacto, este era recíproco y no determinante para invalidar el gol.
Desde la cabina del VAR no se solicitó una revisión prolongada, lo que incrementó la controversia. En redes sociales, aficionados y analistas coincidieron en que el contacto era compartido y que, en todo caso, ambos futbolistas incurrieron en sujeciones simultáneas, por lo que la decisión resultó rigorista.
¿Cambió el desenlace del partido?
La anulación cambió el ánimo del partido. Lo que pudo significar la apertura del marcador terminó siendo un golpe anímico para el conjunto de Rondón, mientras Tigres encontró oxígeno tras la decisión arbitral que frenó el festejo visitante y abrió el marcador por conducto de Ozziel Herrera
Especialistas arbitrales dividieron opiniones. Pero en su mayoría la decisión pareció mal ejecutada afectando a la visita bajo el criterio de dejar jugar cuando hay forcejeo compartido, el tanto debió validarse.
Sin embargo, otra jugada al límite fue la que protagonizó en los primeros minutos de la segunda parte cuando el ataque de Pachuca buscan ingresar y fue frenado en los linderos del área grande que terminó con expulsión sobre Joaquim.