La importancia de ser el número 1
Toluca y Pachuca se impusieron al América y el Monterrey, respectivamente. Los dos primeros lugares en la tabla general no llegaron a la Final. América fue eliminado por segunda vez consecutiva en Semifinales. No ha ganado el título desde el Apertura 2018. Por su parte, el Monterrey obtuvo su último título en el Apertura 2019, venciendo precisamente a las Águilas.
Los dos técnicos vencidos declararon que este resultado fue un fracaso. Ambos equipos dominaron en la Liga, pero no están en la ansiada Final. Diecisiete excelentes partidos no son suficientes si no mantienes la contundencia hasta el último momento de la Liguilla, por eso es tan difícil ser el número 1. A su vez, por ello, es tan importante. Se disfruta tanto y se atesora por toda la vida cuando se logra el anhelado primer lugar.
Pero quedar en tercero o cuarto lugar, ¿es un fracaso? Bajo la perspectiva de un ganador en una competencia sí lo es. Cuando se tiene la expectativa de ser campeón, cualquier otra cosa lograda pierde sentido, por eso el ambiente competitivo de los deportes se percibe a veces tan ingrato, porque sólo uno puede disfrutar del apreciado número 1.
Me parece que en ambientes competitivos, esa debe ser siempre la aspiración: ser el mejor. Sin embargo, cuando se pierde la perspectiva del deporte y se quiere ser el número 1 en todos los aspectos de la vida, la situación se puede complicar.
Los que fuimos forjados en ambientes altamente competitivos podemos perder de vista que no todo en la vida es ganar. Y cuando llevamos ese mismo paradigma a la familia, puede resultar en algo altamente contraproducente.
Resulta así porque primero competimos naturalmente con los hermanos, pero después podemos trasladarlo a la pareja y muchas veces hasta con los hijos, y sin duda, en esos espacios, la competencia será fuente de toxicidad y un ambiente que distanciará a los miembros de la familia y generará en varios de ellos una permanente insatisfacción. El ejemplo clásico es decirles a los hijos: “Yo a tu edad ya había logrado esto y aquello”. Cada quien tiene que descubrir sus talentos y su camino, no todos encontraremos el éxito de igual modo.
Estimados lectores y lectoras, aspiremos siempre a lo alto, a lo mejor, a ser el número 1 en ambientes en los que la competencia es un diferenciador que nos dará muchas satisfacciones, pero no queramos serlo en todo, porque de ser así, nuestras acciones alejarán a muchas de las personas que nos rodean porque siempre intentaremos demostrar que somos mejores que ellos. La vida tiene muchos espacios en que lo más importante no es ganar sino compartir e impulsar a otros a salir adelante, incluso a veces, cediendo nuestro lugar.
Felicidades a los equipos de Pachuca y Toluca por lo logrado. Estemos atentos para que el domingo sepamos quién de los dos será en definitiva el número 1 del Apertura 2022 y disfrutarán de ese éxito por el resto de sus vidas.
“Revitalízate, vuelve a la esencia de lo que te da el éxito”.