La mano, ¿dura?
Después de la noche en Santa Clara, donde México sufrió su peor derrota, las caras largas y las disculpas fueron lo más visto y escuchado en los pasillos del estadio.
Sin embargo, ante los micrófonos, el entrenador de México describió su sistema de juego frente a Chile y lo llamó espejo, al querer jugar igual que el oponente, y sentenció: “Los jugadores no tuvieron el nivel que se requería para enfrentar a un rival como Chile”.
Declaración que pasó de largo; no obstante, juegos atrás el mismo personaje detectó la débil mentalidad que, por momentos, arroja el compromiso en el jugador mexicano, un tanto por las presiones y otro por las distracciones.
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