La Pasión de Iztapalapa, con más de 180 años, es declarada Patrimonio de la Humanidad
La Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo de Iztapalapa ya no solo es orgullo chilango: ahora es oficialmente Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, junto a la alcaldesa de Iztapalapa, Aleida Alavez, encabezaron la entrega del Certificado que reconoce esta histórica representación por parte de la UNESCO, ante habitantes de los ocho barrios que, generación tras generación, han mantenido viva la tradición.
Clara Brugada dejó claro que esta celebración no depende de ningún poder externo.
“Es un ejemplo extraordinario de organización comunitaria y de identidad cultural, porque a veces se piensa que esta representación es financiada por tal o cual no; ellos mantienen, por sí mismos de manera autogestiva, así que hoy decimos: ¡Que viva la representación que ha mantenido el pueblo de Iztapalapa como una tradición viva!”, dijo.
Un reconocimiento internacional
La mandataria capitalina subrayó que el reconocimiento internacional coloca a Iztapalapa en el mapa global de las grandes tradiciones comunitarias y reconoció la fuerza cultural de sus ocho barrios, que han sostenido esta práctica incluso en medio de transformaciones históricas.
Además, el Gobierno de la CDMX entregó un reconocimiento al Comité Organizador de la Semana Santa en Iztapalapa A. C. (COSSIAC), pieza clave en la logística y preservación del evento.
Más que un honor, una responsabilidad
Por su parte, la alcaldesa Aleida Alavez destacó que el nombramiento no solo es motivo de orgullo, sino también de compromiso.
“Nada de eso ocurre por casualidad, se necesita convicción para ensayar después de jornadas largas, para asumir responsabilidades, para mantener continuidad cuando el tiempo y las circunstancias cambian. Lo que nació en un territorio específico, con identidad propia y raíces profundas, ahora forma parte del patrimonio de la humanidad”, dijo.
También advirtió que este reconocimiento debe fortalecer la organización comunitaria: “Sabemos que lo que hoy celebramos deberá seguir fortaleciéndose. Que esta inscripción sea un punto de partida para reforzar nuestra confianza colectiva”, dijo.
Un nuevo capítulo para Iztapalapa
El representante de la UNESCO en México, Andrés Morales, explicó que esta inscripción viene acompañada de un plan formal para preservar la tradición.
Se trata de un “sólido plan de salvaguardia" que el Estado mexicano deberá implementar en coordinación con la comunidad. Además, enfatizó que el reconocimiento no es el final del camino, sino el inicio de una nueva etapa para documentar, investigar y difundir esta manifestación cultural.
“Esta representación, como lo reconoció el Comité Intergubernamental para la Salvaguarda del Patrimonio Inmaterial de la UNESCO en diciembre pasado en la India, es una expresión integral que se sitúa en los ámbitos de las artes de la representación, la práctica social, rituales y actos festivos y oficios tradicionales, reflejando una riqueza cultural de organización comunitaria y la transmisión intergeneracional que han permitido su continuidad por más de 180 años”, indicó.
Con más de 180 años de historia, la Pasión de Cristo de Iztapalapa no solo convoca cada Semana Santa a miles de fieles y visitantes; hoy también se consolida como una de las tradiciones comunitarias más importantes del mundo.