¿La Selección en varias televisoras?
Fue el dueño de Pachuca quien rompió con el pacto de silencio solicitado por Decio de María. Nadie hable, que no trasciendan nada para poder hacer un trabajo de cabildeo correcto e intentar conseguir lo mejor para el futbol mexicano, fue la idea del Presidente de la Femexfut en el tema de la negociación de los derechos de televisión de la Selección Nacional para territorio mexicano
Al finalizar la Copa del Mundo en Rusia vendrá un nuevo modelo de negocio para todos, para quienes explotan y venden espacios relacionados con programas especiales en las sedes donde juega la Selección Mexicana de futbol y que no pagan un solo centavo para hacerlo. También para directivos que se han empeñado en inflar el mercado y pedir a las televisoras millones y millones de dólares por sus derechos de transmisión, demostrando que en lugar de ver por el desarrollo y popularidad de este deporte, mezquinamente piensan en enriquecerse, aunque generen con estos precios exorbitantes y fuera de todo mercado, que el pueblo no pueda ser parte del espectáculo. Tal fue el error que algunos han intentando recular, como los propios directivos de Grupo Pachuca y ya sus equipos regresaron a la televisión abierta.
‘Abrir’ a la Selección Nacional quiere decir lo siguiente: diseñar un mecanismo similar a lo que sucede con la Copa MX en su etapa de finales, en la que los canales que transmiten este torneo van en transmisión simultánea (simulcast en el argot televisivo), y que a partir de eso, cada uno de los responsables haga lo que quiera con su transmisión. Es decir, quien quiera a la Selección tendrá que pagar por ella y si el precio que le pondrán será elevado es porque así es, no por especular. No se trata de inflación desmedida, simplemente es el producto más trascendental y penetrante que tiene el futbol mexicano.
Erróneamente muchos han navegado con la bandera de eliminar el ‘duopolio’ y la centralización del poder económico y deportivo, pero siempre lo han hecho con miras a beneficiar a quienes tienen a un lado. Lo mismo sucedió cuando se quejaban de la multipropiedad, pero una vez que tuvieron la oportunidad de hacerse de más de un equipo no la desaprovecharon y seguro buscarán que se mantenga con el argumento de que no hay empresarios solventes, aunque ese es otro tema. El futbol en un país que tiene -números más, números menos- 50 millones de televisiones y solamente 16 millones aproximadamente tienen sistemas de cable, indica que deportes como el futbol necesitan aún de la pantalla abierta, aunque claro, el apoyo de las televisoras por cable y satelitales es fundamental para hacer un producto más rentable. Es por eso que no es tema de equipos (que al final se deben beneficiar), sino de televisoras.
El panorama es el siguiente. A Televisa y a TV Azteca les cuesta bastante dinero los derechos y la producción de los partidos del equipo mexicano, tanto de local como de visitante. De estos juegos, las cadenas de televisión por cable -Fox Sports, ESPN, TVC Deportes, MVS- se benefician al realizar programas ‘pre’ y ‘post’ de los juegos. Se trata de programas bien vendidos, con gran comercialización. Pero no pagan un solo centavo de derechos y todo lo que generan es para ellos, mientras que las televisoras abiertas invierten y deben vender más de lo que cuesta el producto para que sea rentable. El primero que hizo estos programas fue TVC Deportes en el año 2008, cuando Hugo Sánchez todavía dirigía a la Selección Mexicana y se presentaron contra Estados Unidos en el estadio hoy llamado NRG de Houston, el mismo donde se jugará el Super Bowl el domingo. Esa tarde, al montar la antena que sacaría la señal fuimos advertidos por un funcionario de Televisa Deportes que eso que hacíamos no se podía hacer, que se debían pagar derechos. Por eso se hacen los programas fuera de los estadios, hasta que se salió todo de control; cadenas de televisión sin derechos, con aparatos de transmisión sofisticados hacían transmisiones en vivo dentro de los estadios, conferencias de prensa y entrenamientos. Desde LiveU, Dejero o hasta un simple Skype. Así se fueron sumando cadenas y más cadenas de televisión.
Entonces, la idea del Presidente de la Femexfut es buena, abrir la transmisión a quien desee pagarla, lo que haría que las dos televisoras que siempre han pasado los juegos tengan parte de esa ganancia que ahora no ven y de la que quieren ser parte.
Aquí la postura de los siempre mal vistos oficialistas es que ganen todos y entonces que la gente vea los partidos por donde quiera. En Estados Unidos el tema es distinto ya que hay contratos firmados con Univisión (de local) y Telemundo (de visitante), que se mantendrán por un tiempo. Además, Telemundo tiene los derechos de los Mundiales de futbol a partir de Rusia 2018.
El negocio del futbol en la televisión ha cambiado y todos tienen que buscar la forma de sobrevivir sin aferrarse a las exclusividades de antes. Quienes quieran los derechos tendrán que pagar a quienes los tienen por ahora y que no se oponen a esta apertura, siempre y cuando, como en todo, vean beneficio económico de un producto que cada vez es más caro, por personajes que se han empeñado en inflar un mercado que en la mayoría de los casos no vale lo que piden.