Caliente.mx - Apuestas deportivas. Recibe de regalo $1,000. Haz clic aquí. ¡Apuesta ahora! Caliente.mx - Apuestas deportivas. Recibe de regalo $1,000. Haz clic aquí. ¡Apuesta ahora!

La violencia incontrolable que no existe

Columna Gerardo Velázquez de León 01-12-2016

Otra vez escondiendo la realidad, como si al no aceptar que pasan las cosas fueran inexistentes. Quedó muy claro que la violencia que se generó en los partidos de Cuartos de Final de la Liguilla en el Estadio Azteca y en las inmediaciones del Estadio Hidalgo, no les interesa, es más, actúan como si no existiera. Pareciera que viven en un mundo paralelo en el que no pasa nada y piensan que todos los que les rodea ‘se chupan el dedo’ y que porque lanzan palabras, aunque sean manipulaciones, se les debe creer.

Terribles las declaraciones de José Romano, presidente operativo del América, quien se contradijo en un par de ocasiones al hablar de lo sucedido hace una semana al final del Clásico que se jugó en el Estadio Azteca por los Cuartos de Final. “Se dice que hubo...”, dijo el directivo americanista cuando un hombre estuvo en el hospital grave y por lo menos  otros cinco estuvieron cerca de caer del segundo piso del estadio en donde peleaban.

Si no tiene videos que los pida. Muchos medios de comunicación documentamos esa bronca en las tribunas y después lo ocurrido en las rampas de salida. De hecho, nos han llegado más videos, algunos de ellos sería poco ético mostrarlos, por la violencia desmedida de lo ahí grabado. Si la directiva del América no tiene un reporte de todo esto, simplemente es porque nadie del Estadio Azteca les reporta, algo que no sería lógico ni profesional. Querer verle la cara a la gente con esos argumentos no hace más que sea un cómplice de la violencia, esa que sí fue real y que muchos de los ahí presentes documentaron con las cámaras de sus teléfonos celulares. Obviamente, en los más de 15 puntos de violencia que se dieron esa noche, las autoridades del Azteca lo reportaron al América, pero por pensar que al reconocerlo les vetarían su estadio para Semifinales, fue más simple mentir.

Es una irresponsabilidad no hacer nada, pero es peor no aceptarlo. El paso que hace falta es que alguien muera dentro de un estadio por violencia. Desafortunadamente parece que es lo que estos personajes necesitan para entender que deben invertir en seguridad.

El Estadio Azteca estuvo bien resguardado tres días antes con la NFL en México. Y no quiero decir que no haya habido algunos detalles o aficionados que rebasaron la conducta de un evento de este tipo, pero el conteo fue inmediato y no pasó a mayores, más que el maldito láser de un inadaptado. Pero instalaron lo que debería tener todo estadio en México: detectores de metales, así como hacer un par de retenes antes de entrar al escenario para ser revisados a conciencia. 

A los directivos del futbol mexicano hay que recomendarles que acepten lo que es real, porque en ellos no está la culpa de lo sucedido. La policía de este país no está preparada para este tipo de motines en estadios, para controlar violencia y mucho menos para evitarla. Días después de la noche de la bronca conocimos la historia de José Enrique Flores, a quien entrevistamos. Asegura que nunca más regresará al Estadio Azteca y que no permitirá que ningún familiar suyo lo haga. ¿Por qué? Simple. Es el personaje que se ve en los videos captados por el twitero Alan Zetina y que dieron la vuelta al mundo, donde se evidencia la brutalidad policiaca golpeándolo en el suelo, sin poderse defender. La historia de violencia a José Enrique inició cuando se iba del estadio por las rampas de la parte superior, acompañado por sus hijas y algunos otros familiares. A alguien del grupo le dieron ganas de ir al baño, se acercaron a la puerta y fue cuando la policía, sin deberla ni temerla, sin haber hecho nada, empezaron a empujarlos sin dejarlos pasar a los sanitarios. Ahí brotó la brutalidad de los policías, porque cuando les reclamaron que solamente iban al baño, iniciaron con la golpiza contra José Enrique. Esos policías están libres, mientras que el señor Flores perdió la audición de un oído; vaya, le reventaron el tímpano a golpes. 

A eso quieren llegar estos directivos, a que más gente se ausente de sus estadios por faltas de garantía y que solamente se queden con quienes disfrutan de hacer desmanes y pelearse. Terrible. Como también fueron terribles las imágenes afuera del estadio en Pachuca, con un aficionado del Necaxa apuñalado. Gran video recopilado por el equipo de Paulina Benavente de la agencia informativa Pressport, pero que tampoco trascendió hacia los directivos del futbol mexicano, quienes volvieron a pasarlo por alto.

En México se está cada vez más cerca de la tragedia que de la erradicación; ojalá que al rato no estemos llorando a nuestros muertos.