La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) informó que Mina presentaba infección bacteriana, problemas renales y hepáticos, además de lesiones en sus patas producto de su confinamiento previo en el zoológico. Debido a la gravedad de su condición, no podía ser sedada para exámenes o procedimientos, ya que esto podría poner en riesgo su vida.
Un médico especializado en medicina biorreguladora se sumó al tratamiento para colaborar con los especialistas de la fundación y garantizar que Mina recupere fuerza y movilidad. El objetivo es que la osa pueda mejorar su salud progresivamente y adaptarse a un entorno más seguro.
El rescate de Mina: un esfuerzo coordinado
El traslado y atención de Mina representa un esfuerzo conjunto entre PROFEPA, autoridades locales y especialistas internacionales. El zoológico La Pastora cedió la custodia de Mina ante la imposibilidad de brindarle la atención especializada que requiere.
La Fundación Invictus, reconocida por su experiencia en rehabilitación de fauna silvestre, garantiza un entorno seguro y controlado para la recuperación de la osa. Se espera que permanezca bajo observación estricta durante varias semanas mientras el equipo monitorea su evolución y ajusta los tratamientos necesarios para optimizar su calidad de vida.

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