Pelean con los dientes
El calor de la batalla dentro del terreno de juego lleva a que los deportistas usen mañas ilegales para dañar al contrario, como el caso de las mordidas, siendo quizá la más famosa de todas la que le propinó Mike Tyson a Evander Holyfield hace exactamente 17 años, y que actualmente acaparan los titulares gracias al delantero uruguayo Luis Suárez, cuya acción le valió un severo castigo por parte de la FIFA.
La de Tyson fue histórica porque en esa pelea, desde los primeros rounds Holyfield fue superior, lo que hizo desesperar a 'Iron Mike', quien al no tener más recursos mordió la oreja derecha de su rival, lo que provocó que lo descalificaran. Esa mordida es tan recordada, o más, que las mejores peleas en la carrera de Tyson.
Pero antes del de Tyson ya había casos de mordidas en el deporte. En la NFL, el liniero ofensivo Conrad Dobler, quien fue conocido como uno de los jugadores más sucios de la liga, reconoció haber mordido en alguna ocasión a Doug Sutherland, de Minnesota.
Otros casos son los del sudafricano Johan Le Roux, quien perdió el control y mordió en un juego de rugby, también en la oreja, al neozelandés Sean Fitzpatrick, lo que le costó una suspensión de 18 meses.
El beisbol tampoco se escapa. En la década de los años 70 hubo un jugador que se ganó el mote de 'El Drácula Dominicano' por haber mordido a un rival. Se trató del lanzador Pedro Borbón, quien cuando jugaba con los Rojos de Cincinnati en 1974 mordió en la parte trasera del cuello a Daryl Patterson, de los Piratas de Pittsburgh. Aquí te presentamos varios de los casos más famosos de 'lucha con los dientes'.