Presión para ambos
Se reanuda la Liga y junto con ella la presión regresa a dos de los equipos grandes. América mantuvo a Ambriz confiando en el proyecto; éste argumentó que de no ganar un título, él mismo se hará a un lado. A la par de esto, se confirmó la baja de Quintero, futbolista que extrañarán.
Por su parte, Cruz Azul, fiel a su costumbre, recibió un nuevo refuerzo tras siete jornadas disputadas. Independientemente del contexto de ambos equipos, hoy en el Azul tendrán que jugar y lo harán por mucho más que los tres puntos y el orgullo.
Ambriz regresará, me parece, a la línea de 5. Formará con tres volantes y le dará por primera vez la oportunidad a Romero y Oribe de iniciar juntos. El 5-3-2 de Nacho obligará a Rubens a retomar ese rol protagónico que ha perdido, exigirá a Oswaldo que vuelva a ser el del Clausura 2016 y centrará sus esperanzas de equilibrio en un Guerrero que también ha bajado su nivel.
Cruz Azul en teoría formaría con el supuesto 4-3-3 de Boy. Me atrevo a calificarlo como supuesto, porque en realidad termina siendo un 4-5-1. Detalles importantes deberá corregir el Jefe. Sigo pensando que con el Cata como lateral pierdes a tu mejor central e inhibes las proyecciones ofensivas que el sistema demanda.
Silva, Baca y Leao forman un triángulo dinámico y lúcido, pero sin llegada a gol. Rojas y Guerrón acompañarán a Benítez, quien sin duda es su mejor atacante. Existe la opción de poner a Cristaldo; sin embargo, hacerlo jugar por fuera no le ofrece amplitud, profundidad y desequilibrio que un extremo nominal debería darle a los azules. Los duelos individuales que se presenten entre Rojas y Guerrón vs Mares y Aguilar serán claves.
Otro detalle fundamental será la superioridad numérica que podría tener La Máquina en el medio, mucho dependerá de Sambueza el que ésta no se dé con frecuencia.
Partido que nadie presupuestó que al momento de darse, la permanencia de ambos DT’s estaría en riesgo. Lo anterior le da un valor adicional que lo convierte en imperdible.