Revelan nómina de “El Mencho”: pagos a policías, halcones y estructura del CJNG
Documentos atribuidos a la estructura financiera de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, “El Mencho”, dejaron al descubierto cómo el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) distribuía recursos para sostener su operación en distintos municipios de Jalisco. Los registros detallan egresos por concepto de sueldos para sicarios, pagos a informantes conocidos como “halcones”, entregas de dinero a policías y autoridades, así como ingresos provenientes de actividades ilícitas como la explotación de máquinas tragamonedas.
La información fue asegurada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y fuerzas federales durante operativos contra la organización criminal. Los archivos, según reportes periodísticos recientes, muestran apuntes minuciosos sobre entradas y salidas de dinero, lo que evidencia un control administrativo interno más estructurado de lo que comúnmente se percibe en grupos delictivos.
Entre los gastos registrados aparecen pagos periódicos destinados a mantener la lealtad de integrantes armados y coordinadores regionales. Los sicarios y jefes de plaza recibían cantidades que variaban según su rango y zona de operación, mientras que los “halcones” obtenían montos menores pero constantes a cambio de alertar sobre movimientos de fuerzas de seguridad o grupos rivales.
¿Cómo financiaba el CJNG su estructura criminal?
Además del tráfico de drogas, los documentos refieren ingresos derivados del control de máquinas tragamonedas instaladas en distintos puntos, una actividad ilegal que generaba flujo constante de efectivo. Estas ganancias eran incorporadas a la contabilidad interna para cubrir sueldos, sobornos y gastos operativos.
Las cifras asentadas en los archivos muestran movimientos por millones de pesos, distribuidos en diferentes rubros y municipios. La existencia de reportes financieros desglosados por zona revela que la organización mantenía un seguimiento puntual de sus recursos y obligaciones internas.
Control territorial basado en dinero y vigilancia
El esquema descrito en los documentos refleja que el poder del CJNG no se sustentaba únicamente en la capacidad armada, sino en una red económica que combinaba pagos regulares, incentivos y presuntos sobornos. Esta estructura permitía sostener presencia en varias localidades de Jalisco mediante una mezcla de vigilancia, coerción y financiamiento continuo.
Especialistas en seguridad han señalado que este tipo de administración interna facilita que organizaciones criminales consoliden control territorial durante largos periodos, al asegurar ingresos constantes y distribuir recursos estratégicamente entre quienes forman parte de la red.
La documentación asegurada por autoridades federales ofrece un panorama más claro sobre la dimensión financiera del CJNG bajo el mando de “El Mencho”, y pone en evidencia que detrás de la violencia existía un sistema contable diseñado para sostener su operación en distintos niveles.