Se fue el ‘Bravo’
La salida de Omar Bravo de Chivas es el proceso de una figura controlada por su ego. Quien se olvidó de ser un capitán, de ganarse y cobijar a los jóvenes, de entrenar al cien sin olvidarse del desempeño y resultado del compañero. Omar, el goleador histórico, que en el último año dejó de hacer su trabajo, se encargó de echarse al grupo de enemigo, de dividir y cuestionar el talento juvenil de su equipo, al grado de convertirse en uno más; ejemplo claro que no fue la imagen para el Rebaño en su campaña con su nueva marca de ropa.
No tuvo cabida en el futbol mexicano, no lo pudieron acomodar, un excompañero relució sus problemas de conducta interna y hoy el cuerpo técnico y directiva le cobran factura, en busca de un vestuario sano y con intereses comunes. Ahora, esos mismos jóvenes que se han quejado del ‘Histórico’ deben de responder a la confianza y pretensiones del entrenador. Deben mostrar que tenían y tienen razón. Que Bravo le hacía mal al grupo.
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