Después de la salida de Tom Brady de la organización de los New England Patriots, el equipo de Boston no tuvo unos buenos años, quedando fuera en Wild Card y, en los últimos años, ni siquiera peleando por entrar a Postemporada.
Cuando Brady se fue de Patriots, después de la temporada 2020, los Pats terminaron un récord de 12 juegos ganados y cuatro perdidos, marca muy contrastante a lo ocurrido en la campaña 2020-2021, donde el equipo de New England solo pudo ganar siete partidos y perdió nueve.
En la 2021-2022, los Patriots volvieron a Playoffs después de un récord de temporada regular de 10 triunfos y siete derrotas, en las dos temporadas en donde los Pats llegaron a postemporada, en ambas fueron eliminados en la ronda de comodín.
Después de la 2021-2022, la magia se terminó y los Pats comenzaron a ser un equipo que contendía por el pick número uno del draft, en 2022 terminaron la temporada regular con un récord de ocho ganados y nueve perdidos, siendo la más decente en los últimos tres años.

En la 2023-2024, los Patriots apenas pudieron meter las manos y ganaron cuatro, mientras que sufrieron 13 derrotas, mismo récord que tuvieron en la campaña 2024-2025.
Después de tres temporadas perdedoras en forma consecutiva, Mike Vrabel confió en Drake Maye y logró levantar a un equipo que no pintaba en el panorama general de los Playoffs en la NFL.
Los Pats terminaron como segundos en la conferencia americana, solo por detrás de los Denver Broncos, además de ser líderes en la división Este por encima de los Buffalo Bills de Josh Allen.





