Los Juegos Olímpicos son el momento más álgido en la carrera de cualquier atleta, pues por su antigüedad y mitología se convirtieron en lo que todo deportista aspira a competir. Tal es el caso de Regina Martínez, esquiadora mexicana con una de las historias más fascinantes de toda la delegación mexicana que asistirá a la justa de Milano-Cortina en febrero.
La también doctora estuvo en una rueda de prensa junto a su compañero Allan Corona, en la que no pudo evitar regalar uno de los momentos más emotivos y puros del olimpismo. La esquiadora mexicana, con la emoción a flor de piel tras el abanderamiento en Palacio Nacional, rompió en llanto e invitó a todos a creer en la pequeña, pero competitiva delegación mexicana.

"Estar aquí con ustedes es un honor, es un privilegio poder representar a México y haber conocido a nuestra presidenta y estar en el abanderamiento es increíble. Y yo lo que quiero es compartir con México, compartir con el equipo, es esta experiencia de deportes de invierno. Los invito a creer en lo imposible y luchar por los sueños, porque eso es algo que nos caracteriza mucho a los mexicanos, el ser guerreros, el no aceptar, el luchar por lo que creemos y eso es lo que quiero poder compartir con México", destacó emocionada Regina.
Sobre el momento en Palacio Nacional, Regina Martínez compartió a detalle lo que fue su experiencia. "La verdad esta mañana el abanderamiento fue algo increíble, es algo histórico, tener a una mujer presidenta, a una mujer pionera que nos pueda dar la bandera en estos días. La verdad fue increíble, increíble las palabras, la verdad es muy difícil de explicar todo y no quiero volver a llorar, pero sí, es increíble. En cuanto al arsenal, yo siento que está muy bonito, aunque somos pocos".

La gigantesca historia de Regina Martínez
Como la mayoría de atletas olímpicos mexicanos, la historia de Regina comenzó lejos de los reflectores, pero con el hambre incesante de trascender. La capitalina será la primera mujer tricolor en representar al país en la disciplina de esquí cross country, con una preparación fuera de lo común y con la creatividad del ingenio mexicano a pulso.
¿Cómo es posible que una atleta logre sus metas en un clima diferente? La respuesta es sencilla, pero la práctica no tanto. La doctora hizo sus entrenamientos lejos de los grandes Alpes, específicamente en las calles de la Ciudad de México. Acompañada de su familia, la atleta mexicana acondicionó su equipo para una tundra diferente, la de concreto, en la que se ganó el reconocimiento de todos.

¿Cuáles son los retos más grandes para los atletas mexicanos?
Regina y los otros tres atletas que conforman la delegación mexicana para los Juegos Olímpicos de Invierno saben las dificultades para participar en los mismos, en especial por las condiciones climáticas del país. Sin embargo, hay algo que nunca se podrá dudar, en la capacidad y las ganas de trascender para escribir su nombre con letras doradas en el mundo olímpico.
"Tenemos un gran equipo, tenemos mucho apoyo, mucho corazón, mucha pasión por lo que estamos haciendo porque no es algo fácil. Viviendo en un país sin nieve y todo lo que hemos tenido que luchar para estar aquí y esa garra, ese corazón, esa pasión es lo que nos distingue también y esa felicidad. Nosotros la verdad disfrutamos mucho las carreras; hay que saber tomarlo con seriedad, pero no tomárselo necesariamente tan en serio y saber disfrutar cada momento y eso es lo que nos va a llevar a salir adelante", sentenció Regina.





