La escena fue tan impactante como angustiante. Tras el choque del Buque Escuela ARM Cuauhtémoc con el icónico Puente de Brooklyn en Nueva York, varios marineros mexicanos quedaron suspendidos en el aire, aferrados a los mástiles que colapsaron parcialmente tras el impacto.

La embarcación realizaba maniobras de zarpe la noche del sábado 17 de mayo cuando, por causas aún bajo investigación, se registró un error de cálculo de altura o marea, lo que provocó que la arboladura del velero chocara contra la estructura del puente. 

En ese momento, varios elementos de la tripulación se encontraban en lo alto de los mástiles, como parte del protocolo ceremonial habitual.